
Con un mensaje de esperanza, reflexión y segundas oportunidades, adolescentes en conflicto con la ley participaron en una puesta en escena que convirtió la comedia en una herramienta de reinserción social.
El Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes de la Secretaría de Seguridad y Paz fue el escenario de la obra “Caminando hacia la reinserción, digo a Belén”, interpretada por 14 jóvenes que actualmente cumplen un proceso de atención integral.
Lejos de representar a pastores tradicionales, los protagonistas dieron vida a personajes que simbolizan la pérdida, la tentación y la búsqueda de un nuevo rumbo. La historia inicia con tres pastores extraviados, cuyo “GPS” deja de funcionar, obligándolos a detenerse y esperar la guía de una estrella celestial que les advierte sobre los riesgos de desviarse del camino correcto.
La narrativa avanzó con la irrupción de personajes que encarnan las tentaciones y las malas decisiones. Cuatro diablos aparecieron en escena ofreciendo una vida sin responsabilidades, representada incluso por una ficticia “Tienda del Pecado”, mientras un ángel recordó a los pastores la misión que debían cumplir y la importancia de mantenerse firmes en su propósito.
A través de diálogos cargados de humor, música y referencias actuales, como un rap protagonizado por las tropas del infierno, la obra transmitió un mensaje claro sobre las consecuencias de las decisiones y la posibilidad de elegir un camino distinto. Finalmente, los pastores lograron llegar a Belén, donde reflexionaron sobre las dificultades enfrentadas y reafirmaron que el bien prevalece aun cuando el trayecto resulte complejo.
La puesta en escena cerró con una entrevista ficticia conducida por un presentador de televisión, en la que los personajes compartieron aprendizajes clave sobre su recorrido, subrayando la importancia de la perseverancia, la responsabilidad y la redención personal.
Con este tipo de actividades culturales y formativas, la Secretaría de Seguridad y Paz fortalece los procesos de reinserción social, promoviendo espacios donde las y los adolescentes pueden expresarse, reconstruir su proyecto de vida y reafirmar que siempre existe la posibilidad de un nuevo comienzo.