La Feria de la Panificación en Acámbaro, popularmente conocida como ‘La lluvia de pan’ celebrará su edición 2024 los días 9, 10 y 11 de julio, donde habrá música, baile y por supuesto, el pan acambarense, que es único en su tipo.
Durante la presentación del evento, autoridades en materia turística del estado y funcionarios de Acámbaro, entre quienes destacó la alcaldesa Claudia Silva, hablaron sobre la importancia de lo que representa la fiesta panadera.
Las autoridades turísticas informaron que es fácil ir de León a dicho destino: primero, se toma un camión de la ciudad zapatera a Celaya, y después otro a Acámbaro, donde hay más de 400 habitaciones en lo que ocupación hotelera se refiere. Este año se proyecta una derrama económica de 18 millones de pesos y más de 30 mil visitantes.
Víctor Silva y Mario Daniel Casas, representantes de la Unión de Productores de Pan Grande de Acámbaro, hablaron sobre las particularidades y la importancia de la festividad: es la feria más emblemática del municipio en la que se da gracias a la Virgen del Refugio. Como cada 11 de julio, se arrojan hasta 150 mil piezas de pan a las y los invitados, convirtiéndose en, como dicen los organizadores, “solamente en Acámbaro llueve pan”.
En la feria se pueden probar los diferentes panes, como es la famosa acambarita. Se trata de un evento religioso, y como tal van cambiando los días. Por eso este 2024 se celebra durante el mes de julio. La feria va evolucionando de acuerdo a como la genta lo va pidiendo.
Baruc Camacho Zamora, de la Dirección Económica y Turismo, señaló que la decimocuarta feria de la panificación es un esfuerzo conjunto con el gremio de panaderos de la ciudad, que brindan sentido de identidad además de su arquitectura y su ferrocarril, celebrando a la virgen que es patrona de la ciudad y la gente dedicada al horneo del pan.
Finalmente, la alcaldesa de Acámbaro, Claudia Silva Campos, destacó la importancia de la festividad, y cómo se lanza al aire pan acambarense, lo que llama mucho la atención entre propios y visitantes, convirtiéndose en un “evento magnífico”.
