Autoridades municipales invitaron a los habitantes de la ciudad a asistir al tradicional y centenario festejo del Día de la Cueva, el cual se celebrará el próximo 31 de julio en las inmediaciones del Cerro de la Bufa.
Para tal fin, de parte de las mismas autoridades, se ha generado un programa con eventos sociales y deportivos para el mayor disfrute de las miles de personas que se espera asistan a la fiesta en honor de San Ignacio de Loyola.
Como parte de los eventos sociales se tiene contemplado un programa que inicia desde la noche del sábado 31 con el encendido del sistema de alumbrado y los cientos de personas que se espera acudan a una noche de campamento en lo alto del cerro de la Bufa.
Para el día 31 de julio se espera el recorrido hasta lo alto del picacho mayor de parte de las autoridades municipales, el cual se ubica a unos 2,400 metros de altura sobre el nivel del mar.
Luego se prevé que los miles de asistentes tomen parte en la verbena popular y las presentaciones musicales que tendrán lugar en las faldas del cerro del Hormiguero, donde además las familias acuden para consumir alimentos.
En la parte deportiva, de acuerdo con lo informado por Efraín García, titular de la Comisión del Deporte, se tendrán competencias atléticas, ciclismo de montaña y enduro.
La tradicional carrera atlética está programada para iniciarse a las 08:00 de la mañana y los competidores se espera partan desde la zona centro de la ciudad para llegar a la cueva de los Loceros, donde se coloca la meta final.
En esta competencia se espera participen cientos de atletas de esta ciudad y de regiones cercanas, pues la competencia ha despertado el interés de muchos por la bolsa económica a repartir.
El funcionario invitó a la gente a participar en esta tradicional fiesta que es una de las más importantes de la ciudad y la que suele convocar a una mayor cantidad de personas e incluso visitantes de otros Estado del país y del extranjero.
El festejo en honor de San Ignacio de Loyola, de acuerdo con el historiador Eduardo Vidaurri, data desde los años 1650 y ha logrado pasar de generación en generación hasta nuestros días.
La tradición dicta, que todos los días 31 de julio de cada año, los habitantes de la ciudad acudan a la Cueva de San Ignacio, situada en el Cerro de la Bufa y, luego de rendirle culto, participen de verbena popular, que se realiza en el cerro del hormiguero.



