Alrededor de las 5:00 de la tarde comenzó a llover. Lo que parecía un fenómeno natural común fue torrencial.
INUNDACIÓN
Calles del Barrio Arriba quedaron inundadas, y la gente que trabajaba, ya fuera en tenerías, fábricas o negocios, optó por esperar a que las coladeras drenaran el agua. Hubo quienes se desplazaron entre el agua, que les llegaba a la cintura para llegar a la estación de la Oruga.
La lluvia no dejaba de caer. Los leoneses esperaban en la terminal o bien se aventuraban a caminar rumbo a su destino. Lo cierto es que los camiones del Optibus, y cualquier vehículo, atravesaba el López Mateos con desesperante lentitud.
REFUGIADOS
Las líneas llegaban a la terminal, mientras que el agua seguía creciendo en el bulevar más transitado de León. Finalmente, la gente subía, como refugiados, rumbo a su respectivo destino. El interior de las unidades de la Oruga estaba lleno. La gente se asomaba a ver los riachuelos y no desaprovechaba la oportunidad de tomar “selfies” para sus redes sociales. No faltaron los usuarios quienes usaron la situación para hacer gala de su ironía, señalando: “Espero que ‘El Mochilas’ esté bien”, refiriéndose al personaje que deambula por las calles del centro de la “Capital del Calzado”.
LA CALMA
Lo cierto fue que, la noche anterior, bulevares como el Timoteo Lozano terminaron inundados, pero afortunadamente cerca de bulevar Delta el agua comenzó a nivelarse, si bien no a disminuir.
Ahora, la gente de León espera la siguiente ‘llovizna’.
