
Se trata de los dos agentes de la policía preventiva de León que fueron interceptados en su día franco por la Guardia Nacional cuando se trasladaban en un automóvil en el que les fue encontrada una pistola del calibre 25, cinco balas útiles del calibre 9 milímetros y cuatro del calibre .223, además de dos chalecos antibalas.
Los procesados José Aldo N, José María N y Nayeli Montserrat N, fueron imputados ante un juez de control de la federación por el Ministerio Público Federal por esos hechos, en audiencia inicial de procedimiento penal, y el juzgador resolvió que existen suficientes datos de prueba para presumirlos responsables de delito.
Por eso decretó que los detenidos quedaran sujetos a proceso penal y les impuso prisión preventiva.
El juez ordenó que los dos hombres, José Aldo N y José María N, fueran internados en el Centro Federal de Reinserción Social número 16, en el municipio de Ocampo, en Guanajuato, y la mujer lo fuera en el Centro Federal de Reinserción Social número 16, del estado de Morelos.
Desde el miércoles el secretario de Seguridad Pública de León, Mario Bravo Arrona, informó que ambos uniformados fueron separados de la corporación, después de determinar que las acusaciones formuladas en su contra constituían una falta grave al reglamento de la Policía.