El plástico es el residuo más común que hay en León y de los que más tiempo tardan en degradarse; esto, según los empleados del SIAP.

Isabel Torres es una de los cientos de trabajadores del Sistema Integral de Aseo Público de León,  y en su experiencia, compartió con este diario que el plástico es el principal desecho que  recoge diario, tanto de los cestos de basura así como de la calle.

“De todos tamaños sale: bolsas, envolturas, moldes, y botellas. De todo tipo hay”, expresó.

Tristemente, todo el plástico que se genera puede tardar en degradarse desde 55 hasta 500 años.

Esto, según una publicación de la Semarnat (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) titulada ‘Contaminación por plásticos en el océano. Cifras alarmantes’

Este comunicado detalló que los diversos tipos de plástico tardan un tiempo específico y particular para degradarse: una botella por ejemplo, tarda 500 años en degradarse, los cubiertos 400 años, un popote 100, un vaso entre 65 y 75 y una bolsa 55 años.

En cuanto al uso de bolsas de plástico, en promedio se utilizan 200 bolsas por persona al año y tardan alrededor de 400 años en degradarse.

Ante esto, el biólogo Fernando Araiza compartió con El Heraldo que el impacto negativo del plástico en el medio ambiente puede ser muy alto: actualmente las playas y los mares son los principales impactados por el exceso del plástico, pero en la ciudad impacta de manera estética en cualquier zona, provoca residuos que tapan drenaje público, y en comunidades rurales llega a afectar hasta a los animales.

Así mismo expresó que “es muchísimo plástico el que se genera” y añadió otro residuo muy nocivo para el ambiente: la llanta.

Esta es un derivado del petróleo que tarda 500 años o más en degradarse  según el medio ‘la Jornada’, en su publicación llamada ‘Eureka. Llantas inmortales’.

Otra de las problemáticas es que, así como en los mares el plástico está siendo la causa de la muerte de decenas de especies, en las comunidades rurales, los animales ganaderos están consumiendo las bolsas de plástico que llegan a los pastizales donde se encuentra el rebaño, gracias al viento.

De manera personal compartió que él fue testigo de un caso en el que una chiva de uno de los habitantes de la comunidad rural de Mesa del obispo murió a causa de un plástico que comió cuando pastaba.

Este hecho para los propietarios del animal significa una baja importante en cuanto a capital económico, debido a que muchos de ellos se sustentan de vender sus animales.

Además, los plásticos afectan al terreno donde  se siembra y en cuestión de paisaje hace menos agradables zonas arboladas.

Diversas soluciones

Para evitar más contaminación por plástico, el biólogo señaló que la mejor solución son las sanciones fuertes a quienes contaminen.

Una iniciativa por ejemplo sería el quitar los popotes del mercado, aunque señaló estar consciente de que son útiles para ciertas personas, como adultos mayores o niños muy pequeños; por lo que destacó la importancia de que se fabriquen productos con plástico biodegradable.

Otra propuesta que mencionó fue el fomentar el uso papel periódico, o papel cartón como bolsa, así como se hacía antes de que se utilizaran bolsas de plástico para todo.

ESCRIBE UN COMENTARIO