Mauro Boselli se convirtió en el segundo mejor goleador del León en solitario, con 98 goles, pero su tanto poco sirvió para evitar la primera victoria en la historia de Santos Laguna en esta cancha.
Tras anotar de penal a media semana, el delantero argentino marcó el único gol de La Fiera en el la cancha del Estadio León, en la derrota del equipo verdiblanco que mostró poco y nada, y aún si le alcanzó para ponerle nervio al encuentro.
Boselli no había tenido una sola pelota sino hasta el minuto 60, cuando el ingreso de Maxi Cerato le abrió la puerta a la ofensivdad de la que había carecido en gran parte del juego.
Cerato fue luz y sombra, con un pase filtrado al ariete que sacó al portero y definió pese al intento de corte de Jorge Sánchez, quien acabó metiendo una pelota con dirección a portería.
El volante argentino cometió después el gran error del juego, 8 minutos después del tanto, en que recibió asistencia de Fernando Navarro solo frente al arquero, pero envío su disparo desviado, yerro que costó el resultado.
Con su anotación, el León se fue al frente con la actitud por delante, pero el futbol poco le alcanzó, con los ingresos de Andrés ‘Rifle’ Andrade y Álvaro Ramos, sin pena ni gloria.
Andrade se perdió la última del partido al 95′, en que burló la marca de dos pero tiró muy elevado de portería.
El segundo tiempo fue la continuación de un partido con su característica ofensiva a lo largo del torneo, con más ganas que futbol para los verdiblancos, que tuvieron apenas dos jugadas claras sobre el arco de Jonathan Orozco.
Tras los primeros minutos de mucha división de pelotas, pero Santos consiguió irse al frente en el marcador, algo que le cayó como balde de agua fría a los locales.
Sin la idea necesaria, no quedó más que darle la pelota a Elías Hernández, único elemento incisivo sobre las bandas que buscaba el centro constante.
GARRAFAL ERROR
Una de ellas estuvo cerca de caer, con serie de rebotes en el área que dejó a Luis ‘Chapo’ Montes solo frente al portero, pero no alcanzó a pegarle, un garrafal error que ejemplificaba lo que era todo el equipo.
Al 26′, la desesperación obligó a Alexánder Mejía a probar de larga distancia, con dirección al arco, pero a las manos de Orozco.
Pero la más clara fue de Andrés Mosquea, quien se sumó al frente al 19′, en centro desde la izquierda que no pudo conectar de lleno, enviando el balón picado por un costado.
