Un personaje de sólida formación, cuya obra y acontecer dieron lustre a la vida política, militar y social en la entidad guanajuatense, fue el general Francisco Florencio Antillón Moreno.
Gran impulsor de obras culturales, educativas y sociales en materia tanto de infraestructura hidráulica como de salud.
Trayectoria
Antillón Moreno fue un militar mexicano quien nació el 22 de febrero de 1830 en la ciudad de Guanajuato.
El 26 de enero de 1868, el general Antillón se destacó por recuperar la ciudad de Guanajuato luego de la ocupación imperialista.
Fue gobernador de Guanajuato del 17 de septiembre de 1867 al 31 de diciembre de 1876.
El 26 de octubre de 1876 reconoció a José María Iglesias como presidente de México.
Dentro de sus principales obras que realizó en la ciudad de Guanajuato destacan, entre otras:
Elegante decorado de los salones del Palacio de Gobierno, estrenados en baile (1.º de enero de 1871).
Construcción del túnel del Paseo de La Presa de La Olla, desde el puente de Santa Paula hasta la Presa de Zaragoza, estrenados en la apertura de la presa (julio 1872).
Determinó la edificación del Teatro Juárez el 3 de agosto de 1872 e inició su construcción el 2 de enero de 1873.
A fin de continuar el drenaje, ya iniciado con el túnel de La Olla, celebró un contrato con el padre Lucio Marmolejo, quien estaba a cargo de la construcción del Templo de La Asunción en el Paseo, para reubicar el templo lo recorrieron unos metros al lugar que actualmente tiene.
Corrió el costo de la edificación ahora por parte del gobierno, que cumplió Antillón con la religiosidad que le caracterizó.
Construyó el túnel que hay en la espalda de la calle de Alonso, para hacer allí una plaza con mismo nombre a la que suplió: La Constancia, ocupada por la construcción del nuevo teatro.
Obsequió magnífico reloj al Templo de La Asunción del Paseo de La Presa (octubre de 1875).
Construyó la bóveda de cristal del edificio central de la Universidad de Guanajuato, antes Colegio del Estado, que fue inaugurado junto con ceremonia de entrega de premios a los alumnos en 1875.
Estrenó la Escuela Normal de Niñas en la calle de Alonso y esquina del callejón de Los Arcos, (5 de de mayo de 1875, ya fundada en l873).
Inauguró la Escuela de Artes y Oficios, ubicada a la espalda del Templo de La Compañía el 5 de febrero de 1873.
Reconstruyó el Hospital de Belén en 1876, dándole forma y amplitud.
Murió el 18 de febrero de 1903 a los 72 años de edad, en la ciudad de Celaya.
El cadáver del general Florencio Antillón fue solicitado por el gobernador Joaquín Obregón González para realizar en la capital, de donde era originario, suntuoso homenaje fúnebre y así despedirlo y ser enterrado.
Memoria
Los restos del general Florencio Antillón fueron sepultados a un lado de la tumba de Manuel Doblado, poco después le levantaron uno de los mejores mausoleos, elaborado con mármol de carrara traído desde el país europeo de Italia.
La parte superior contiene el busto del general – con una altura de la base al busto por cerca de 4 metros.
Es de mencionar también que el parque anexo a la Presa de La Olla, al oriente de la ciudad capital del estado, lleva el nombre de Florencio Antillón, en memoria del general.
También una arteria vial del primer cuadro del centro histórico al poniente de la ciudad de León, le honra con su nombre.
En diversas fuentes y archivos históricos consultados como del Estado, Municipio y de la UG, también hace referencia del general Francisco Florencio Antillón uno de los grandes historiadores de México, como lo representó Vicente Riva Palacio.
En 1940, uno de los principales biógrafos del general Antillón lo destaca en su obra cumbre histórica: “México a través de los siglos: historia general y completa del desenvolvimiento social, político, religioso, militar, artístico, científico y literario de México”.