
La Dirección de Protección Civil, realiza un monitoreo constante, principalmente, en la temporada de lluvias, ante el riesgo de que se derrumben las casas dañadas en su estructura, en cualquier momento por las lluvias que las afectan progresivamente.
Los propietarios de las casonas antiguas que las tienen, prácticamente, abandonadas, no las pueden reparar, rehabilitar, derribarlas para reconstruirlas, debido a que requieren la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), porque las tiene catalogadas como históricas.
Tampoco las pueden vender tan fácilmente a personas interesadas, a empresarios y comerciantes que están dispuestos a adquirir las fincas en ruinas, para convertirlas en plazas, centros, comerciales, porque son históricas y se tendrían que reconstruir con su arquitectura original, que se conserve su carácter e imagen histórica.
A la Dirección de Desarrollo Urbano, no le compete otorgar el permiso para que se reconstruyan las fincas históricas, debido a que es facultad del INAH, y según a la gran mayoría de los propietarios no les interesa o carecen de recursos para la reconstrucción con las mismas características arquitectónicas históricas.
Ante ello, la Dirección de Protección Civil, mantiene la alerta sobre el riesgo de que se desplomen las fincas en malas condiciones, en el Centro Histórico de León, al menos hay 164 en malas condiciones, unas más que otras, principalmente, en temporada de lluvias que las humedecen.
La cantidad aumenta, con las casonas que se encuentran en el barrio Arriba, o colonia Obregón, en el barrio de San Juan de Dios, por el rumbo del Santuario de Guadalupe, con lo que suman alrededor de 200 fincas que se pueden derrumbar.
En plena Zona Peatonal, sigue en reparación una parte del Edificio Primavera, con el armazón de la estructura metálica, no avanza desde hace más de un año, según comerciantes de ese sector, por trámites que se realizan ante el INAH y Desarrollo Urbano.