He de recordar la celebración del 60 aniversario de la fundación de esta Casa Editorial hace 4 años, el 3 de octubre. Con alegría convivimos en la celebración de la Santa Misa en la capilla situada en los terrenos donde estuvo el Seminario Conciliar de León. Después de la Misa celebrada por el Sr. Arzobispo, hubo momentos en que todos los que estábamos asistiendo nos encontramos como amigos y nos saludamos con las autoridades que nos acompañaban, el Gobernador del Estado Miguel Márquez, el Presidente Héctor López Santillana y muchos invitados más. Personalmente agradezco que me hayan permitido estar en tan magno evento.  Pasamos posteriormente a las instalaciones del Hotel Hotsson, donde se nos ofreció un suculento desayuno.

A cuatro años de distancia el mundo cambio y enfrentamos un entorno totalmente diferente. Vivimos un país revuelto por muchos factores: pugnas electorales, caída de la economía y sobre todo el incremento de la violencia, que lamentablemente no hemos podido erradicar. En 2020 se derrumbó la estabilidad con un virus invisible y de fácil contagio, que originado en China se extendió rápidamente en la mayor parte de los países del mundo. Un virus que nadie conocía y que causaba miles de muertes.

Hoy tenemos el alivio de las vacunas, que tardaron varios meses los laboratorios en desarrollar los antígenos y ahora se aplican por miles de millones, siendo una solución inconclusa para proteger la población de todos los países. En nuestro México a la fecha han muerto cerca de 400,000 personas de todas las edades y las medidas de protección para evitar el contagio son una de las soluciones más importantes.

Vivimos en un ambiente en el que el periodismo es una profesión peligrosa, pues han sido asesinados muchos compañeros en estos últimos años. Es un tiempo en que las redes sociales aumentan su porcentaje de información, mientras los periódicos disminuyen el número de ejemplares impresos y las casas editoriales se han visto seriamente afectadas en su economía. Soy de los que pensamos que los periódicos no van a desaparecer como algunos piensan y dicho en la voz autorizada del papá de mi esposa, Don Héctor Ibarra Luna, que fue un gran periodista en el periódico Novedades, bajo la batuta del Sr. O’Farril, durante más de dos sexenios fue corrector de estilo y escritor como miembro de radio, prensa y televisión de la Presidencia de la República. Un hombre que entregó su vida al periodismo y tuvo premios en Novedades.  El me enseñó a saber leer un periódico, porqué las noticias más importantes, sensacionales o de gran repercusión nacional destacan en las grandes columnas, pero hay reportajes en espacios reducidos de donde se puede adquirir conocimientos de gran importancia, pero que son poco advertidos; por eso digo que las redes sociales, que solamente destacan algunos de los eventos, inclusive amarillistas, seguirán informando pero no totalmente y mucho menos cubrirán muchos aspectos importantes que un periódico a diario publica.

Esta casa editorial fue fundada por Don Mauricio Bercún Melnic y su hijo Don Mauricio Bercún López ha reconocido que su padre fue una gran inspiración y que le ha permitido continuar brillantemente con éxito durante todos estos años y ahora con la inyección vigorosa de su hijo del mismo nombre, podemos decir que va a robustecer con sangre nueva y nuevas ideas y sostendrá el camino trazado por todos ustedes: un periodismo claro y objetivo, apegado a la verdad, que se mantiene como pionero, luchando a brazo partido junto a los problemas de violencia, carestía, incertidumbre en el futuro y consolidación de una democracia que lucha para afianzarse.

Un abrazo cordial, afectuoso y respetuoso a todos los colaboradores que trabajan día a día en este prestigiado diario. Me siento orgulloso de participar con mi modesta aportación que me han permitido publicar durante más de 15 años. Gracias y seguiremos adelante, fuertes y unidos.

Atentamente
Ing. Pedro Medina Hurtado

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