Con los festejos por el 482 aniversario de la fundación de Silao, los distintos sectores de la sociedad en el municipio se visten de fiesta. Pocas regiones tienen orígenes tan ignorados como Guanajuato.
Paola María Trujillo Hernández, cronista de la ciudad, señaló que las verdaderas fechas de fundación de pueblos son muchas veces desconocidas o se aceptan las dadas en papeles colmados de anacronismos.
Dijo que hablar de la historia de un lugar es acercarnos a su esencia, a sus inicios, a sus raíces, la historia nos une, nos identifica y nos recuerda ese pasado en común que hemos compartido.
Recordó que desde sus orígenes, Silao ha sido parte de lo que se conocía como el Bajío guanajuatense, que anteriormente fue habitado por grupos humanos que se desenvolvieron en las zonas centro y norte, y que fueron asociados a la cultura Chupícuaro.
Señaló que dicha cultura se ubicaba principalmente en el sur del estado de Guanajuato y al norte de Michoacán. El mayor descubrimiento sobre vestigios chupicuarenses se encontró en los terrenos de la presa Solís, cerca del municipio de Acámbaro, sin embargo se han encontrado restos de su cerámica en Cuitzeo, Zinapécuaro, Irapuato, Salamanca, Salvatierra, San Miguel de Allende, Comonfort, León y Silao.
Señaló que el cronista Margarito Vázquez Navarro nos mencionaba que la región que actualmente ocupa Silao fue llamada por los tarascos como ‘Tzinacua’, que significa lugar de humaredas, y hacía referencia a las aguas termales que se encuentran en el municipio.
Explicó que en el siglo XVI una vez consumada la conquista española en Tenochtitlán, la búsqueda de oro y plata en territorio llevó a los españoles al descubrimiento de las minas de Guanajuato y Zacatecas, lo cual conllevó a la necesidad de transportar la plata por caminos bien definidos y fáciles de recorrer.
Abundó que en ese entonces Guanajuato era parte del territorio que los mexicas llamaban ‘Chichimecatatlalli’ (tierra de los chichimecas).
Asimismo mencionó que los chichimecas eran tribus o naciones nómadas o seminómadas que subsistían mediante la caza y la recolección de frutos.
Añadió que con la llegada de los españoles desató una serie de enfrentamientos finalizando con la integración de las naciones chichimecas a una forma de vida sedentaria.
Entre los pueblos que fueron fundados en las cercanías de las minas de Guanajuato a mediados del siglo XVI, se encuentra Silao.
Mencionó que la historiadora, Edith Sánchez Ramírez explica en documentos la posibilidad de que Silao se haya fundado como pueblo de indios en el año de 1537, tal como se asienta en el acta, siendo su fundador Nicolás de San Luis Montañez o alguno de sus acompañantes otomíes.
La cronista de la ciudad señaló que en los años cincuenta, fechas que señalan Don Guadalupe Romero y Don Wigberto Jímenez, al municipio le fue otorgada la categoría de congregación.
Finalmente hizo saber que durante la primera mitad del siglo XIX, Silao como parte del Bajío era una región en cuyo ámbito habían crecido una considerable cantidad de centros mineros, agrícolas y comerciales que integraban una zona altamente urbanizada.
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