
De entre los barrios que existen en la zona centro de León, uno de los más importantes y pintorescos es el de San Juan de Dios, que está dotado de una identidad única.
Sobre su impacto histórico y social, está el libro ‘San Juan de Dios, un barrio con encanto’ publicado por el Archivo Histórico Municipal de León (AHML) y presentado el pasado jueves.
Lo cierto es que de San Juan de Dios se puede decir mucho.
Se trata de uno de los barrios más antiguos de la ciudad, junto con el Coecillo, Barrio Arriba y San Miguel.
Hoy en día es un punto turístico obligado, donde gente de otros municipios y estados del país llegan para probar sus nieves, su cebadina y sus guacamayas.
El libro antes citado, escrito por el arquitecto y director del archivo, Rodolfo Herrera, se convierte en un registro histórico y un manual sobre la identidad del barrio en cuestión.
Hoy en día, caminar por sus calles centenarias, conocer su templo, probar pan exclusivo de esa zona y comer desde mexicanísimas enchiladas hasta loe extranjeros hot-dogs, es una parada obligada para toda la gente de León y de Guanajuato, particularmente los fines de semana.
Pero lo que define a San Juan de Dios, y en ello el libro de Herrera es muy claro, es su identidad.
Aunque hoy en día es conocido como un lugar donde se prueban las mejores nieves de León, antiguamente fue un punto de reunión para la venta y creación de rebozos.
Sobre el Barrio, el libro de Herrera explica: “Los investigadores definen al barrio como un centro de población independiente, que por regla general tiene su templo, santo patrono, fiestas y características que lo hacen singular.”
En la ciudad de León, como en muchas otras de nuestro país, persiste la tradición del barrio como tal, una unidad social y religiosa, con cierto patriotismo propio, y los leoneses reconocen a los barrios de El Coecillo, San Miguel, Barrio de Arriba y San Juan de Dios, aunque igualmente le quieren dar el mismo carácter a Santiago, Guadalupe, La Conquista y La Llamarada.