
Luego de que se difundiera la denuncia sobre la muerte de un perro que presuntamente fue baleado por un elemento de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) durante un operativo en León, rescatistas de animales solicitaron que el caso sea investigado a fondo para esclarecer lo ocurrido, luego de que la versión oficial difiere del testimonio de ciudadanos que aseguran haber presenciado los hechos.
La denuncia fue publicada en redes sociales por Chío Sanz, rescatista del albergue Amor Mestizo, quien señaló que el incidente ocurrió en el cruce del bulevar General Francisco Villa y Fresno de Medina, en la colonia Las Azucenas.
De acuerdo con la publicación, durante una revisión realizada por elementos estatales, un perro negro se acercó ladrando a los uniformados y, presuntamente, uno de ellos accionó su arma de fuego contra el animal.
«Según el reporte, el animal no agredía ni representaba un riesgo y, aun así, presuntamente uno de los elementos accionó su arma de fuego, provocándole la muerte», señala la denuncia difundida en Facebook.
La rescatista pidió que los hechos sean esclarecidos y, en caso de confirmarse la versión ciudadana, se sancione al responsable.
«Exigimos a las FSPE y a la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo que este caso sea investigado de manera inmediata y se esclarezcan los hechos. Si el reporte es cierto, debe haber consecuencias. Nadie puede estar por encima de la ley», compartió.
Tras la publicación, Chio actualizó que el secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, se comunicó con ellos para asegurar que el caso ya era del conocimiento de las autoridades y que sería investigado.
A través de un mensaje compartido en el perfil oficial, el secretario de Seguridad y Paz, Juan Mauro González Martínez, explicó que el hecho ocurrió durante un operativo de investigación en una zona de alta incidencia delictiva de León.
Según la versión oficial, uno de los policías fue separado momentáneamente de su grupo y fue atacado por varios perros que, presuntamente, eran incitados por personas que se encontraban en el lugar.
«Ante un riesgo inminente para su integridad, tomó una decisión que tuvo un desenlace profundamente lamentable: uno de los caninos perdió la vida.»
El funcionario lamentó la muerte del animal, pero pidió considerar el contexto en el que ocurrió el hecho.
«Quiero compartir una reflexión sobre un hecho ocurrido hace unos días en León que ha generado preocupación y diversas reacciones… Como muchas personas, lamento sinceramente lo ocurrido. La pérdida de un animal siempre duele.»
Destacó que la corporación ha participado en el rescate de animales y cuenta con un programa de retiro para sus binomios caninos.
«Estoy convencido de que proteger la vida de nuestros policías y respetar a los animales no son principios opuestos. Ambos forman parte de una misma vocación de servicio y de nuestro compromiso con Guanajuato.»
Tras darse a conocer la postura del secretario de Seguridad y Paz de Guanajuato, Juan Mauro González Martínez, quien afirmó que el policía actuó al encontrarse en una situación de riesgo, Sanz insistió en que se realice una investigación imparcial.
«Mi postura no es decir que la autoridad está mintiendo. Mi postura nace porque hoy hay dos versiones completamente distintas de lo que pasó. Está la versión oficial y está la denuncia ciudadana de personas que aseguran haber presenciado los hechos. Entonces, para mí, lo responsable no es creerle ciegamente a una u otra, sino investigar.»
La activista también cuestionó que un elemento de seguridad, cuya preparación incluye el manejo de situaciones de riesgo, haya recurrido al uso de un arma de fuego contra un perro.
«Estamos hablando de elementos de seguridad que se supone están altamente capacitados. Precisamente por eso me cuesta entender que la única alternativa haya sido dispararle a un perro. Se supone que están preparados para evaluar riesgos, mantener el control y agotar otras opciones antes de llegar al uso de un arma de fuego.»
Señaló que la investigación debe determinar si realmente se agotaron todas las alternativas antes de hacer uso de la fuerza letal.
«Lo único que estamos pidiendo es que no se dé por cerrada la historia con un comunicado. Que se investigue, que se escuche a los testigos, que se revisen todas las pruebas y que se determine qué fue lo que realmente ocurrió. Si el actuar fue correcto, una investigación lo va a demostrar. Y si no lo fue, también debe decirse.»