Ubicada en la zona centro de la ciudad y en una de las áreas comerciales más activas de la capital, la plazuela y la fuente que se ubican en el barrio de Tepetapa padecen abandono y deterioro.

La plazuela, que se ubica a un costado de la parada de autobuses urbanas, ha sido ignorada por la actual administración municipal que ha permitido la invasión de comerciantes y de empresas distribuidoras de gas, que dejan en ella por horas enteras los cilindros para el consumo doméstico.

Alrededor de ella, a diario se colocan diversos puestos que ofrecen productos como golosinas, pan, comida chatarra y otros productos que junto con las personas han contribuido a su deterioro.

Los comerciantes de la zona están molestos con esta situación que ocasiona su deterioro y que también haya perdido atractivo para habitantes y turistas que a diario pasan por ella.

“Ahorita está limpia la plazuela, pero hay ratos que hay basura regada y como los puestos se amontonan, luego hasta ni se puede pasar”, dijo Elías Mora, un comerciante del lugar.

Al igual que la plazuela, la fuente que ahí se ubica y que le permite una mejor imagen también es víctima del abandono y el deterioro, tanto en su exterior, como en el interior.

Mientras en el exterior las piezas de cantera que le dan forma sufren del desgaste y deterioro del paso del tiempo, debido a que es utilizada por comerciantes para colocar algunos de sus puestos.

Y en el interior, la basura, desechos y agua de lluvia se acumulan, sin que se le brinden labores de limpieza de manera constante, además que sus sistemas hidráulicos y eléctricos han dejado de funcionar.

“La fuente sí la tienen bien amolada, siempre tiene basura adentro y toda está bien desgastada, pero nunca le hacen nada ni la limpian”, afirmó María Socorro, vecina del callejón del Mandato.

Otro factor que no se ha tomado en cuenta es la presencia de decenas de autobuses urbanos que a diario transitan por la vialidad que ahí corre, los cuales con las emanaciones de sus motores generan una posible contaminación, que hasta ahora no se ha medido ni tampoco evaluado.

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