Las lluvias no han llegado, el servicio terciado continua, los reportes de colonias que hasta por una semana no han visto caer una gota de agua han hecho que colonos externen su molestia, en otros casos la llegada de pipas es una solución, pero hay colonias donde lo que hay es una toma de agua y en el peor de los casos, las llaves están bloqueadas por los mismos ciudadanos que ponen mangueras para que lleguen hasta su domicilio, lo que impide que alguien más pueda acceder al líquido.
La colonia Lomas del Edén, está lejos de ver el sueño de la regularización de tierras, ubicada en la zona de Las Joyas, es un asentamiento irregular que no tiene acceso al servicio del agua, la señora Dora, tiene 10 años buscando las formas para tener agua.
«De eso (el gobierno) no nos dicen nada (…) aquí no dicen nada de la regularización supuestamente están a un paso, pero ese paso ya lleva como años y nunca se ha dado», expresó.
En el último informe del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León, precisó que para el 2023 cerraron con 175 tomas en un total de 140 asentamientos. Autoridades municipales en más de una ocasión han declarado que para avanzar con la solución de esta problemática, se debe regularizar la tierra, pero estos temas los desconoce la gente.
La burocracia, leyes, el papeleo administrativo, es un mundo que no alcanzan a comprender y poco se hace para que llegue la información, de una manera clara.
Vivir al día con las preocupaciones diarias y encontrar soluciones es lo que ocupa la mente de estas personas, y ahora más que nunca, el tener agua en casa es lo esencial.
Dora relató que si bien hay problemas entre vecinos para poder acceder a la llave de la toma comunitaria, hay momentos en que no queda de otra que ponerse todos de acuerdo, sobre todo los fines de semana, que es cuando más gente llegue para poder llenar sus cubetas, garrafones, lo que puedan usar para llevar el elemento a sus hogares.
«A veces no podemos agarrar agua porque está saturada de mangueras y hay mangueras que duran todo el día y toda la noche», mencionó.
Desde candados y hasta rejas se han puesto en esta toma para poder asegurar que llegue el agua a las viviendas.
La falta de lluvias, lo dos años de sequía que han pasado, no tener acceso a servicios y la inseguridad sobre la certeza jurídica de los terrenos para estas personas, es la realidad que enfrentan todos los días estas personas.
