¡Nadie lo creía! Muchísima gente pensaba que eran exageraciones de todos aquellos actores contrarios al gobierno de la 4ta transformación. Qué una vez más, los analistas y periodistas manifestábamos puntos de vista personales, llenos de rabia, ira y encono contra el presidente López Obrador, su partido Morena y su política pública de “abrazos, no balazos”. Qué decir de eso llamado transformación, donde el país está hecho pedazos, con la inseguridad desatada, cómo nunca antes la habíamos vivido los mexicanos.

Durante estos cuatro años de gobierno, hemos visto la actuación del gobierno de AMLO, complaciente y generoso con los diferentes cárteles que operan en todo el territorio nacional. Ahí están las imágenes, no sólo las notas periodísticas de diferentes medios de comunicación nacional o local, dando cuenta del operativo de captura contra Ovidio Guzmán, hijo del Chapo. También la imagen del presidente de México, que se detiene y baja de su auto, para saludar de mano a la madre de Guzmán Loera.

Son imágenes con movimiento y audio, no fantasías ni interpretaciones sacadas de la mente distorsionada de opositores al mandatario populista. Nadie, si siquiera sus partidarios o miembros de su equipo de trabajo, pueden desmentir lo visto por millones de mexicanos y extranjeros. Acompañando a dichas imágenes, las declaraciones de López Obrador, reconociendo públicamente, qué en el operativo contra el hijo del Chapo Guzmán, él dio la orden de liberación, “para no provocar una masacre sin precedentes” en Culiacán.

Después, el saludo a la Mamá del más grande narcotraficante de todos los tiempos, justificada en voz del mismo AMLO, “lo hice por educación hacia una señora de edad avanzada. Un adulto mayor merece todo mi respeto, independientemente de quien sea su hijo”. Curiosamente, se encontraba a unos metros de distancia del lugar reservado, exclusivamente para aquellos “invitados especiales”, que acompañan a la gira del presidente. En la imagen, se aprecia que no hay otra persona de la tercera edad, solamente la Sra. María Consuelo Loera.

Y está semana, para dejar claro su posición respecto con el narcotráfico, en DOS ocasiones consecutivas -jueves y viernes en la mañanera- dijo: “me preocupo por los integrantes de grupos delictivos, porque son seres humanos”. Reforzando públicamente en voz del presidente de México, López Obrador, su alianza con el crimen organizado. ¡Más claro, imposible! ¿Hay alguien que aún duda de la sociedad política y de negocios entre los criminales y el actual gobierno mexicano? Tenemos un verdadero y auténtico narcoestado, en eso nos hemos convertido.

¿Se imagina Usted, si estas dos imágenes antes mencionadas y la declaración de está semana, las hubieran realizado y pronunciado Vicente Fox, Felipe Calderón o Peña Nieto? ¿Qué hubiera dicho y hecho el entonces político de oposición López Obrador?

El estado mexicano y su gobierno, se caracterizan en estos momentos, por la participación y colaboración abierta y probada, de narcotraficantes en las campañas políticas a favor del partido político en el gobierno, MORENA. Así como la influencia que ejerce el narcotráfico en todo el país, respecto a su actividad sin limites de producir y vender droga con la complacencia del López Obrador. La 4T se caracteriza entre otras cosas, por tener una forma de gobierno en donde interactúan el crimen organizado y las autoridades.

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