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El Grito de Independencia

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México, hace poco más de 200 años vivió dependiente y gobernado por los españoles representados por un virrey, pero nuestro país no marchaba bien y había inconformidad nacional, pero solamente un gran hombre, el Padre de la Patria, enarbolando una bandera donde estaba plasmada la imagen de la Virgen de Guadalupe y con la otra mano tocando la campana de la iglesia, lanzó con toda la fuerza de su corazón el grito libertario que hoy conmemoramos y que dio inicio a aquella rebelión que finalmente consiguió expulsar a los españoles y poder ser gobernado por los propios mexicanos.

La rebelión que se hizo nacional costó la sangre de muchos hombres valientes que ofrendaron su vida por México y los héroes nacionales que acompañaron al Padre Hidalgo, están plasmados en la historia nacional. El Padre Hidalgo necesitó medir el apoyo de todos los mexicanos para que se lograra la independencia, la libertad y también de una manera relevante, la abolición de la esclavitud. Pues bien, ese grito que celebramos los mexicanos, nos hace ser felices en estos días, pero lamentablemente no se ha cumplido lo que pidió Hidalgo.

Somos un país independiente porque así lo sentimos todos y tenemos el respeto mundial, pero dependemos económicamente de las inversiones extranjeras; no hemos podido superar la autosuficiencia y la pobreza. No tenemos una total libertad, pues en todos los caminos, carreteras y en las mismas ciudades no se puede transitar libremente sin el temor de ser asaltados, secuestrados y asesinados. No tenemos libertad de expresión y simplemente este año han sido asesinados 15 periodistas por decir la verdad. Tenemos el caso de esclavitud que no se ha podido erradicar y vemos que menores de edad, incluso niños, son empleados para desarrollar tareas que corresponden a gente adulta. Les pagan muy poco, los obligan a trabajar demasiado y no hay seguridad social ni respeto a su dignidad.

Nuestras niñas y jovencitas viven la esclavitud con el sometimiento para desarrollar actividades indebidas y también hasta llegar al feminicidio.
Hay millones de indígenas de muchísimas etnias que viven en el oprobio, la miseria y el desinterés de la clase gobernante y de nosotros mismos los mexicanos, que no hemos actuado ayudándoles en diversas formas con trabajo digno principalmente y seguridad social.

Y nos preguntamos ¿Es necesario que el Padre Miguel Hidalgo vuelva a gritar más fuerte, para que nosotros escuchemos lo que en cualquier momento le juramos a todos los mexicanos que íbamos a hacer y que no hemos cumplido a cabalidad? ¿Necesitamos que la campana suene más fuerte, para que destapen nuestros oídos de la indiferencia en la que vivimos?

Este 15 de septiembre en todo México se celebrará el Grito de Independencia, y cada presidente municipal, gobernador, etc. lanzará el grito con diferentes nombres de los héroes nacionales que recuerdan o que son de su agrado y exaltaremos esa noche y el día siguiente con desfiles militares, presumiendo un poderío que esperamos que nunca tenga que ser usado para pelear en contra de nadie para defender la soberanía nacional o bien alguna revuelta interna.

Lo que necesitamos es que nos hagamos el propósito de amar a México, de abrazar a nuestra bandera, guardarla en el corazón y de ser posible que en cada casa ondee una bandera nacional como significado del amor a nuestra Patria.
Es urgente que todos los factores de desarrollo del país, iglesia, gobierno y organizaciones políticas entre otros, hagamos un compromiso nacional para salvar a México y elevarlo para salir del tercer mundo, vivir tranquilamente sin violencia, con seguridad social suficiente y alimentación y que en lugar de buscar tantas ansias de poder busquemos el amor entre todos los mexicanos para gritar, ahora sí, con toda la fuerza y todo el amor de nuestro corazón: ¡VIVA MÉXICO, MEXICANOS! Ahora y siempre.

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