
El acto terrorista fue noticia en todos lados y paralizó actividades laborales, académicas y sociales. Esta es la crónica de los hechos.
La mañana del 11 de septiembre la gente de Guanajuato y todo el mundo llevaba a cabo sus actividades con pasmosa cotidianeidad. Parecía un martes como cualquier otro en que los jóvenes iban a la escuela, los padres y madres al trabajo y otros se quedaban en casa haciendo las labores del hogar. León era una ciudad que crecía de manera pujante.
Entonces, de súbito, todo cambió. A toda la humanidad, pero sobre todo a los neoyorquinos, les aguardaban 149 minutos de tensión y terror.
A las 8:46, un avión se había estrellado contra la Torre Norte del World Trade Center de Nueva York. En un principio, todo mundo creyó que se trataba de un desafortunado accidente… pero con el paso del tiempo saldría a relucir la verdad: era un ataque terrorista.
Todo quedó claro cuando a las 9:03 de la mañana otro avión chocó contra la Torre Sur, atravesando desde el piso 77 al 85. Los dos edificios más importantes de Manhattan ardían en llamas y estaban envueltos en humo. Todos los noticieros del mundo se enfocaron en este hecho.
El Heraldo publicó una edición especial la misma tarde del 11 de Septiembre, ofreciendo los pormenores de lo ocurrido. En el Centro de León las tiendas, fondas y locales de electrónicos se abarrotaron de gente, contemplando el siniestro acto terrorista. Era una época en la que las redes sociales y la inmediatez de hoy en día no existían, por lo que había que estar al tanto de manera constante y sin recibir actualizaciones al teléfono.
Alas 9:58 colapsó la Torre Sur, y a las 10:28 la Torre Norte. Todos los vuelos se suspendieron, y en el Aeropuerto Internacional del Bajío no fue la excepción. La impresión de lo ocurrido duró todo el día y no hubo escritor, pensador, periodista o intelectual que no abordara el miedo, desde Carlos Monsiváis hasta Stephen King.
Al día siguiente, civiles y políticos del Estado de Guanajuato lamentaron el hecho. Las Torres habían caído y el repudio al terrorismo era global. Hoy en día, todos los que presenciaron el hecho recuerdan dónde estuvieron en aquellos momentos.