El corte y confección son actividades de la industria textil que se vinculan, de forma artesanal, con el diseño de moda, es un proceso de fabricación de prendas desde el principio. Diseñar el modelo, hacer el corte y coser la pieza de tela hasta que se complete la prenda propiamente dicha.

Para Magali Hernández el gusto por el corte y confección nace en la búsqueda y necesidad de hacer algo acorde a su complexión, ya que al ser siempre muy delgada batallaba con sus medidas y difícilmente encontraba algo a su gusto.

“Por eso es que comencé a confeccionar poco a poco mis vestidos, en secundaria llevé un poco de corte y confección pero fue hasta después de 2 años donde me aventuré a confeccionar mis propias prendas y hasta la fecha sigo experimentado con mi emprendimiento” Comentó.

Magali es Licenciada en Psicología Clínica, la cual terminó hace apenas 2 años.

Ella nos comenta de cómo fue que comenzó con el gusto por esta práctica que se convirtió en una oportunidad laboral. “Fueron muchas personas entre ellas mi madre y mi abuela que veían un potencial en mí, de hecho mi mamá me regalo mi primer máquina de coser y mis primeros clientes fueron toda mi familia, después de ellas fueron amigas y conocidas que ya comenzaban a pasar la voz de que podía hacer vestidos para cualquier talla o una simple reparación como cambio de cierre, así es como comenzó todo hace apenas 1 año y medio” Puntualizó.

El momento más difícil para Magali fue cuando comenzó porque llegó la oportunidad de trabajar con un grupo grande de mujeres que querían un vestuario para una celebración. Se vieron telas, se hizo lo que pidieron y al final no les gustó nada, con lo cual no le pagaron y con una mano en la cintura la hicieron quedar mal, ese ha sido el peor momento donde lidió con una frustración enorme pero de la misma manera aprendió muchas cosas y fue gracias a ese momento que ha podido estar donde se encuentra hoy en día.

Hernández nos comentó qué tanto tiempo y dificultad tiene la creación y reparación de un vestido.

“Para reparaciones siempre se les pregunta con qué urgencia se necesita la prenda esto con la finalidad de poder adecuar tiempos con trabajos que ya se tienen y hacer un espacio, por reparaciones sencillas me refiero a un cierre, una bastilla o hasta un ajuste de prenda, ya cuando es algo más elaborado como un vestido pido un lapso de 22 días a 15 días dependiendo la complejidad del vestido ya que secciono el tiempo para poder hacer diseños, tomar medidas, comprar los materiales como la tela, hacer citar de prueba, ajustes y entrega final del vestido, para que se logre el objetivo que es sentirse cómodas en una prenda que estará diseñada única y exclusivamente para ti” agregó.

Para Magali el apoyo hacia las mujeres en la actualidad es un poco más, ella nos comenta acerca de su perspectiva sobre el tema.

“Opino que si, en algunos sectores ya se toma más en cuenta las necesidades de las mujeres y por lo tanto se tiene una mayor capacidad de formar redes de apoyo que facilite el crecimiento y desarrollo de las mismas. Yo les puedo recomendar que se animen a todo, empezar poco a poco e ir perdiendo el miedo, todo es un proceso y cada quien lo hace de acuerdo a sus aptitudes y cualidades, es buscar el estilo que cada una tiene y explotarlo, es echar a perder y ganar, es aprender que va ver gente a la cual no le gustará tu trabajo como me pasó varias veces pero que hasta de lo malo tomen lo mejor y crezcan, y abra otra gente a la cual le encantará tu estilo que te van a recomendar tanto que la gente llegara sola a ti y poco a poco te puedes ir abriendo camino en tu emprendimiento”

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