Aunque para muchos ciudadanos mexicanos parecería una noticia falsa o una exageración leer el encabezado de este artículo, la información es verdadera y más aún, viniendo del órgano autónomo responsable de normar y coordinar el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica de México. El INEGI es hoy por hoy, de las pocas instituciones serias y confiables con que cuenta el país.

Les pido a todas y todos los lectores que me hacen favor de seguir cada semana, leer con mucha atención y cuidado la información que comparto, ya que tiene una rigurosa metodología por parte del instituto nacional. El INEGI expresa la realidad y el estado actual sobre cómo se encuentra el país, de temas diversos y que sus resultados analizados muchas veces causan sorpresa como el presente estudio.

¿Cuándo nos íbamos a imaginar que los mexicanos quisieran un gobierno militar? Estamos hablando del 40% de la población que estaría de acuerdo en contar con un gobierno encabezado por militares. ¡Cuidado! ¡Es gravísimo! Según la medición de la inclinación democrática de la población, el 41.5% de los entrevistados está “muy de acuerdo” y el 36% “algo de acuerdo” con un gobierno de un líder fuerte (una aceptación global de 77.5%). El restante 22.5% se manifestó “algo en desacuerdo” y “muy en desacuerdo”.

En tanto, el 16.6% de los entrevistados están “muy de acuerdo” y otro 23.5% “algo de acuerdo” con un gobierno militar (40% en total). El restante 60% rechazó este tipo de gobierno. La inclinación hacia regímenes no democráticos se debe a cómo la ciudadanía procesa su desencanto por los fallos y errores de sus gobiernos. Por ejemplo, el 52.7% expresó estar satisfecho con la democracia que se vive en México, pero un 46.8% (casi la mitad de la población) dijo estar poco o nada satisfecho.

Una de las lecturas de los porcentajes que INEGI nos ofrece y que reproduzco en el presente documento, sin duda es lo que muchos sabemos y hoy vivimos en nuestro país, la gran división política y social que enfrentamos los mexicanos. La gran polarización que existe entre pobres, clase media y ricos, auspiciada por el presidente AMLO y su partido MORENA, recogen estas cifras que sin duda son escalofriantes y preocupantes.

Pocos, muy pocos aspectos de la transformación política son más notables y preocupantes que la intervención de los militares en política. El solo hecho de que predomine la participación o intervención de los militares en la gestión y administración del país, significa el fracaso evidente de los civiles para gobernar y por consiguiente, se les entrega gradualmente la gobernabilidad a quienes ostentan las armas para generar miedo en la sociedad.

Al ampliar y consolidar a las fuerzas armadas los programas sociales y la gestión de la administración pública federal, agravan y acentúan la falta de equilibrio entre las instituciones del sistema político, que denota la falta de instituciones efectivas y sólidas como es nuestro caso. El pretorianismo, en un sentido limitado, se refiere a la intervención de los militares en política y eso es lo que hoy vivimos los mexicanos.

Salgamos a votar TODOS contra MORENA este próximo 6 de junio o será demasiado tarde para frenar y poder recuperar lo que ha destruido López Obrador, su gobierno y partido.

¿No cree usted?

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