Estancamiento es el adjetivo que podríamos utilizar, para describir el desempeño de los estudiantes mexicanos, en las tres competencias que mide la prueba PISA de la OCDE; y cuyos resultados para la edición 2018 fueron presentados recientemente. De acuerdo con la nota de la OCDE, el desempeño promedio de los estudiantes mexicanos se ha mantenido estable en los casi 20 años en los que se ha venido aplicando esta prueba. Esto demuestra que se han perdido dos décadas que pudieron haberse aprovechado para que, los jóvenes en México, pudieran prepararse para ser más competitivos, y estar listos para tener acceso a mejores oportunidades.

El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos – conocido como PISA por sus siglas en inglés – es una encuesta que aplica la OCDE, cada tres años, a alumnos de 15 años, en 79 países, que pretende medir el desempeño en tres áreas escolares clave: lectura, matemáticas y ciencias. Lo que busca evaluarse es qué tanto han adquirido los conocimientos y habilidades que son esenciales para tener una participación plena en la sociedad. Es decir, más allá de medir los conocimientos teóricos que se enseñan en las escuelas, busca conocer si los alumnos son capaces de utilizar sus habilidades y destrezas, para resolver problemas en contextos académicos y no académicos.

Los resultados para la edición 2018 no son alentadores. Según la publicación de resultados de la OCDE, los estudiantes mexicanos tuvieron un desempeño por debajo del promedio en las tres competencias evaluadas. Mientras que el promedio de la OCDE es de 490 puntos, de 600 posibles, los estudiantes en nuestro país obtuvieron, en promedio, 420 puntos. Sin embargo, es importante destacar que los países mejor evaluados fueron China y Singapur, cuyos estudiantes obtuvieron 578 y 556 puntos respectivamente. Viéndolo comparativamente con el resto de las naciones evaluadas, México ocupó el lugar 53 en lectura, 61 en matemáticas y 57 en ciencias.

No es casualidad que los dos primeros lugares de la tabla tienen economías pujantes y de gran desarrollo, donde la movilidad social – entendida como el movimiento de una persona de un nivel socioeconómico a otro – ha sido importante en los últimos años. Esto ha sido posible gracias a la apuesta que han hecho China y Singapur por el desarrollo de talento. Por un lado, sus profesores cuentan con la mejor preparación y, además, se les remunera adecuadamente. Entendiendo que su mejor recurso natural es su población, apostaron por la educación de sus niños, como el mejor de los medios para asegurarles mejores oportunidades en el futuro y, por ende, un mejor nivel de vida.

Desgraciadamente en México no se perciben acciones para mejorar el nivel educativo de nuestros niños. Muestra de ello son los pobres resultados en las pruebas de PISA. En 2015, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, insistió en la importancia que tiene la formación en matemáticas, ciencia y tecnología, para entender mejor los problemas que nos aquejan, y poder encontrarles la solución más viable. Por ello, el reforzar la preparación de nuestros estudiantes en las tres áreas clave de las pruebas PISA, nos llevarían no solamente a que los jóvenes pudieran aspirar a un mejor futuro, sino a que ellos pudieran diseñar la solución a los problemas que tiene nuestro país.

Correo: [email protected]

ESCRIBE UN COMENTARIO