
La Comunidad de Duarte, se encuentra en aparente calma tras la muerte de Evaristo de la Rosa, quien fue líder y cacique de campesinos durante varias décadas y conocido por políticos de los distintos partidos políticos y líderes de sectores sociales.
Es lamentable la muerte de Evaristo de la Rosa, y la de cualquier persona a la que le arrebatan la vida con violencia, expuso el dirigente de la CROC, Antonio Hernández Navarro, quien agregó que sin duda en la comunidad de Duarte están de luto, porque mucha gente lo conocía.
Recordó que a Evaristo de la Rosa en su comunidad de Duarte lo conocían como el cacique por la influencia que ejercía en las autoridades priístas, para lograr apoyos de programas en el campo, junto con otros líderes o casiques campesinos que llegaron a ser regidores.
Señaló que la pandemia de la violencia atemoriza a los ciudadanos, rompe la tranquilidad en todos los sectores, tanto la zona urbana como en la ciudad, además de la pandemia del COVID-19, por la pérdida de vidas.
Antonio Hernández Navarro, dijo que ya hace falta que las autoridades de los tres niveles de gobierno, cumplan con coordinarse, que es lo que la ciudadanía necesita, para que se reduzca la delincuencia y la violencia que cuestan vidas, no es el momento de “echarse la bolita”, o de contiendas partidistas.
Mientras que en la comunidad de Duarte, la gente reconoció que Evaristo de la Rosa en sus mejores tiempos de casique fue priísta de “hueso colorado”, después al llegar el panismo a la presidencia municipal de León y al gobierno estatal, presionaba a los panistas para negociar con ellos, beneficios para los de su grupo, Presuntamente.



