‘Doña Petra, la de la mano sabrosa’, cuya historia es de las más representativas dentro de la feria de la ciudad, tuvo este año una reubicación junto al domo, este movimiento no es aún su última parada, pues se manejó como un lugar provisional y esperan que sea adecuado para atender a los visitantes que busquen acercarse a disfrutar de un buen ambiente mientras comen las delicias que se cocinan allí.
Cada año traen las delicias de la cocina nacional, platillos típicos de cada estado, como el cabrito de Nuevo León, los huaraches de CDMX, las enchiladas de Aguascalientes o el mole poblano entre otras.
Además realizan 2 tipos de moles, el rojo tradicional para quienes les gusta lo dulce y el verde para quienes prefieren las cosas con más picante y guajolote.
Este año cumplen 71 años ininterrumpidos en la Feria de León -indicó- y reconocen el cariño que les tienen en León, pues dicen que a pesar de que en Aguascalientes tienen su local establecido es en esta feria donde la gente más cariño les demuestra, “creo que nos quieren más aquí que en Aguascalientes”.
Para ambientar las comidas no puede faltar el mariachi que deleita con sus melodías al público desde las 15 horas hasta que cierran.
Todo un deleite, comer algo delicioso con recetas que han pasado por cuatro generaciones a través de los años, pues fue la bisabuela de los actuales dueños del negocio quien hacía las enchiladas para los mineros de Zacatecas y posteriormente modificaron esas enchiladas con ejotes y zanahorias para darles un toque diferente y especial.
“De ahí se fue haciendo de fama mi bisabuela y la invitaron a la Feria de San Marcos cuando se hacían al rededor del jardín y allí duraron muchos años hasta que por el crecimiento de la feria nos reubicaron en la Plaza de Toros.
Un concurso de cocina ganado en una feria en Guadalajara fue lo que les hizo cambiar su primer nombre Restaurant Aguascalientes por Doña Petra como es conocida desde hace muchos años.
Más de 80 años respaldan la alta calidad de la cocina de Doña Petra y entusiasmo por atender a quien guste estar en el lugar con un ambiente 100% familiar.
Entre las comidas que más venden, según Mauricio, quien tiene alrededor de 60 años trabajando en la empresa y Daniel, mesero con 25 años en el restaurante, son los moles, las enchiladas con pollo, cabrito al pastor y la arrachera.
Comentaron que además de disfrutar su amplia variedad en platillos los clientes del restaurante también les gusta ver la decoración muy mexicana que tienen.
Entre las anécdotas que han pasado, las cuales por los años que tienen al servicio son muchas, entregas de anillos de matrimonio aprovechando el mariachi, hasta una que les causa mucha risa que ocurrió hace muchos años cuando 2 monjitas se pasaron de copas.
“Nos gusta venir a León, son muy amables, simpáticos y gente buena”, mencionó Daniel, quien atiende con el número 40.
Explicaron que de las atracciones que tienen es que diario se visten diferente los meseros, por ejemplo, el domingo vendrán vestidos de mariachis.
