A veces como artistas somos muy celoso de nuestro deber y sólo nos ocupamos de la creación de nuestra obra, y cómo no hacerlo si es algo que nos hace sentir vivos, poco nos preocupa que hay más allá de lo que queremos decir, sin embargo es evidente que hay que tomar las medidas necesarias para ser comercialmente rentables.
La fotografía capta el momento exacto de nuestra ejecución y el vídeo la mantiene perpetua, esto no sólo con el fin de documentar y ya, sino como una de nuestras evidencias para después mostrarla a algún sector de nuestro interés y llegar a alguna contratación.
Documentar tu trabajo te funciona, no sólo tienen valor curricular, sino también ofrece una ventana muy visible de nuestro trabajo a posibles personas interesadas, por ello la importancia de tomar fotos o vídeos de nuestros eventos o participaciones y publicar algunas en nuestras redes sociales. La idea es que tanto el público como demás gente de negocios les quede fija en la mente que nosotros somos artistas de tal o cual disciplina, para que así cuando sea necesario seamos los primeros en ser contactados.
Es muy importante que en medida de los posible seamos amables con las personas ya que no sabemos hasta donde nos pueden llevar o quien nos pueden presentar, los seres humanos somos como una gran cadena interconectada así que tu vecino o el amigo de una amigo podría ser quien te recomiende para alguna producción o podría ser el que tenga una en curso. Así que tanto tener documentado tu trabajo como exponerla ante los ojos del público es otra manera de comunicación y publicidad que no te genera más costo que el tiempo que inviertas en ordenar, publicar y poner una descripción llamativa y emotiva a la publicación.
