Inicio Local León Denuncian daños a viviendas por obras del Malecón del Río

Denuncian daños a viviendas por obras del Malecón del Río

0

Desde 2023, la señora Elena Quintana, vecina del Malecón del Río, ha vivido una auténtica pesadilla a causa de lo que denuncia como una mala ejecución en la remodelación de esta vialidad. Hoy, su casa el lugar que debería ser sinónimo de seguridad se encuentra prácticamente hecha pedazos.

Antes de que iniciaran los trabajos de remodelación, incluso antes de la tala de árboles, personal de Obras Públicas de León se acercó a los vecinos del Malecón para informarles sobre el proyecto. Sin embargo, apenas en noviembre de ese mismo año, la vivienda de la señora Elena comenzó a mostrar signos alarmantes de deterioro. Grietas en muros, pisos levantados y techos debilitados aparecieron casi de inmediato. Desde entonces, la vecina comenzó a solicitar insistentemente a la dependencia que se hiciera responsable de los daños que, asegura, la obra estaba provocando a su patrimonio. 

El problema no se limita a una sola intervención mal ejecutada. A diario, por el Malecón del Río circulan decenas de vehículos ligeros y pesados, desde automóviles hasta camiones de gran tonelaje, generando vibraciones constantes que sacuden las viviendas a cualquier hora del día. Estas vibraciones no solo se sienten: se escuchan, se perciben en los muros que crujen y en los pisos que tiemblan. La señora Elena no es la única afectada; otros vecinos han reportado daños similares, aunque muchos guardan silencio por temor o cansancio ante la falta de respuestas.

A casi tres años de que comenzó esta situación, Obras Públicas se ha deslindado de toda responsabilidad, argumentando que la obra se realizó “por proyecto” y que no existe relación entre los trabajos y los daños denunciados. La propia señora Elena señaló que, previo al inicio de la remodelación, no se realizó ninguna supervisión ni dictamen técnico de las viviendas colindantes. Incluso, cuando fue citada en Presidencia Municipal, el encargado de la remodelación en ese momento le aseguró que su casa “estaba mal construida”, sin haber realizado estudio alguno antes ni después de iniciar las obras. 

El 22 de febrero de 2025, la señora Elena entregó un documento escrito a mano a acompañado de fotografías a la dirección General de Obra Pública, en el que expone de manera cruda las condiciones en las que se encuentra viviendo: pisos levantados, paredes cuarteadas, grietas profundas y techos que se desmoronan. Imágenes que reflejan no solo daños materiales, sino el desgaste emocional de vivir con miedo constante a que su casa colapse. 

Lejos de ofrecer una solución, desde el municipio le pidieron que se comunicara con la Secretaría de Obra Pública del Estado de Guanajuato, excusándose en que el tramo donde se realizaron los trabajos corresponde al gobierno estatal y no a su jurisdicción. Así, la responsabilidad se traslada de una instancia a otra, mientras la señora Elena y otros vecinos continúan viviendo entre escombros, vibraciones y la angustia diaria de no saber quién responderá por los daños a sus hogares.

Salir de la versión móvil