
Alumnos de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Unidad 113, en León, denunciaron la falta de protocolos de emergencia en la institución, situación que quedó en evidencia la tarde del 12 de febrero, luego de que un estudiante sufriera una convulsión dentro del plantel.
De acuerdo con un posicionamiento difundido por los estudiantes, el hecho ocurrió alrededor de las 2:55 de la tarde del jueves y la crisis epiléptica tuvo una duración aproximada de cuatro minutos.
Los alumnos que se encontraban cerca acudieron al área de Servicios Escolares para informar sobre la situación; sin embargo, señalaron que la respuesta fue que el personal no contaba con conocimientos de primeros auxilios y, por lo tanto, no podía intervenir.
Esta respuesta fue considerada riesgosa por la comunidad estudiantil, al cuestionar que en una institución educativa no exista personal capacitado para actuar ante una emergencia médica.
“Ante la falta de apoyo institucional, fuimos los propios estudiantes quienes auxiliamos a nuestro compañero como pudimos. Después del ataque comenzó a vomitar y permaneció inconsciente alrededor de siete minutos. La angustia y el miedo fueron enormes. Mientras nosotros intentábamos ayudar, la reacción administrativa fue lenta y desorganizada”, compartieron.
Sobre la actuación de las autoridades educativas, explicaron que únicamente dos docentes brindaron apoyo, lo que calificaron como una ausencia preocupante y alarmante por parte del resto del personal.
Además, denunciaron que, en lugar de proporcionarle atención médica inmediata, primero se le cuestionó al estudiante si contaba con seguro vigente por parte de la universidad, situación que consideraron indignante.
Uno de los alumnos que presenció los hechos y que prefirió el anonimato por temor a represalias relató: “Fue a las 2:50. Se hizo el primer reporte casi al instante. La familia llegó a las 3:40; alrededor de las 4:10 arribó una patrulla y hasta las 4:30 llegaron los servicios de emergencia”.
Como comunidad estudiantil comparten el sentimiento de indignación y enojo, pues les parece inaceptable que no exista un protocolo claro de actuación.
“No estamos exagerando. Estamos exigiendo lo mínimo indispensable: seguridad, responsabilidad y reacción inmediata ante emergencias. No podemos permitir que la vida de un estudiante dependa de la improvisación o de la falta de preparación institucional».
Por lo que exigieron que se implementen protocolos reales de emergencia, capacitación obligatoria en primeros auxilios y recursos médicos básicos dentro del plantel.



