Esta semana una guardia del IMSS perdió la vida, pero al realizarse la donación de algunos de sus órganos se convirtió en la esperanza de vida de otras personas.

La Secretaría de Salud dio a conocer que esta mujer se llamó María Isabel de 37 años y era originaria del municipio de Irapuato, quien en vida fuera una mujer muy alegre de acuerdo, a testimonios de sus amigas, sin embargo, lamentablemente a causa de un edema cerebral severo perdió la vida.

Una vez que María Isabel ingresó al Hospital General de Irapuato recibió toda la atención médica y profesional requerida, sin embargo, los especialistas no pudieron evitar su fallecimiento.

Sus familiares a pesar de la consternación de su muerte y por lo joven que era, decidieron donar y trascender su memoria.

La joven era madre y donó ambos riñones, los cuales fueron enviados al Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán en la Ciudad de México, y el hígado que sería enviado a la unidad médica Ángeles del Pedregal.

Las córneas serán para el beneficio de pacientes de la Clínica T1 del Instituto Mexicano del Seguro Social.

El secretario de Salud, Daniel Díaz, agradeció a los familiares por la decisión tomada pues asegura es la forma más grande de gratitud.

En lo que va del año y a pesar de la pandemia en el estado se registran 21 donadores con un total de 88 órganos y tejidos generados; 42 riñones ,8 hígados, 37 córneas y 11 tejido músculo esquelético.

ESPERA TRASPLANTE

La lista de espera de muchos hospitales es muy larga, y por ejemplo en el Hospital de Especialidades Pediátrico de León se escriben historias verdaderas de esperanza, como la de Luis Ernesto Guadalupe Briseño López que con tan solo 12 años permanece paciente en lista de espera de un trasplante de riñón.

Su mamá María de Jesús López, originaria de León, cuida a su hijo en el área de hospitalización pediátrica, mientras recibe tratamiento, con la esperanza de que pronto llegue la buena noticia y le digan que ya hay un potencial donador de riñón.

Recordó que la vida en su familia dio un giro, pues su hijo en una semana se empezó a cansar mucho al caminar, y otros síntomas que les pareció extraño que tuviera, ante una excelente y aparente salud que tenía.

Le hicieron estudios por la vía privada y le diagnosticaron insuficiencia renal en ambos riñones, no obstante, con el trasplante de uno de ellos podría continuar su vida.

Desde entonces ha recibido tratamiento en el Pediátrico junto con más niños que de manera ambulatoria son hospitalizados y permanecen en protocolo de trasplante.

“Me ha ido muy bien me he sentido muy motivado, me han dicho que ya con un solo riñón puedo rehacer mi vida, mientras estoy tomando en línea mis clases de secundaria y cuando estoy en casa desde ahí lo hago”, recordó Luis Ernesto, quien dijo confiar en que antes de que termine este año pueda tener el tan anhelado trasplante.

ESCRIBE UN COMENTARIO