Mientras las balas de la Guardia Nacional se impactaban en los cuerpos de dos estudiantes de la carrera de Agronomía de la Universidad de Guanajuato, provocando la muerte de un estudiante y lesionando a una joven universitaria gravemente, la Alcaldesa de Irapuato se encontraba de gira de trabajo en Colombia. El escándalo en la ciudad fresera escaló rápidamente en todo el estado, llegando al ámbito nacional la indignación ciudadana en general y aunque tardía, la “colmena” universitaria, reaccionó.

Ni una sola declaración de la máxima responsable del municipio en Irapuato, ni un posicionamiento del gobierno panista que encabeza Lorena Alfaro. ¡Al fin! No era un tema del “resorte” o competencia municipal, ya que la agresión derivó de las manos homicidas de un funcionario federal, contra universitarios. Por consiguiente, la bronca no era responsabilidad municipal y que se hagan bolas. ¿Para que interrumpir las vacaciones todo pagadas por el pueblo irapuatense, que disfrutaba la Presidenta?

Seguramente la bachata y un buen café cortado, merecían más la pena disfrutar, que interrumpir el importante viaje de placer, disfrazado de trabajo oficial de la Señora Presidenta. Por cierto, hasta la fecha no ha informado al Cabildo ni a la ciudadanía, los resultados del “exitoso” viaje, que por ningún motivo se tenía que interrumpir. Y derivado de los acontecimientos que provocaron la muerte del joven estudiante, que por cierto era de Irapuato, así como la grave lesión a la estudiante de la misma ciudad. El domingo pasado se organizaron un grupo de mujeres para manifestar su repudio contra la violencia a la universitaria.

La manifestación se tornó violenta sin duda alguna, provocando una serie de desmanes, sobre todo, de actos vandálicos por parte de las mujeres que a todas luces es reprobable, dañando el inmueble que alberga la Presidencia Municipal. Nunca será justificable que “alguien” violente el estado de derecho, pero tampoco se puede justificar que las fuerzas de seguridad municipal repriman a golpes a nadie. La violencia atacada con más violencia, provoca el caos y enardece a quién recibe el castigo. Más aún, ver que los golpes son dirigidos contra mujeres. Simplemente, inaceptable.

Las vacaciones, perdón, la gira de trabajo de su Señoría la Alcaldesa tenía que continuar a ritmo de bachata y reguetón, por ningún motivo se podía interrumpir el importante viaje de negocios, mientras las mujeres policías se deleitaban a llenar de golpes de todo tipo cómo patadas, puñetazos y cachetadas a las manifestantes, exhibiendo en todo momento una fuerza excesiva, haciendo valer un abuso de poder y de autoridad contra mujeres indefensas. Ahí están las imágenes donde se aprecia la falta de protocolos y capacitación de la nefasta policía fresera.

Desde luego, que también los policías hombres disfrutaron de golpear a placer y exhibir su autoridad, vejando una y otra y otra vez a mujeres que simplemente no podían hacer nada, ante la superioridad de fuerza y brutalidad de las fuerzas de seguridad pública municipal. ¿De qué tamaño fue la excesiva paliza y brutalidad de la autoridad del gobierno municipal de Irapuato, qué hasta el Gobierno del Estado de Guanajuato, reconoció en boca de su vocera en materia de Seguridad Pública, la represión policial contra mujeres que libremente se manifestaron en Irapuato.

La represión consiste en la forma en que se contiene, detiene y castiga las actuaciones sociales o los derechos políticos desde el poder, por parte de las autoridades públicas, negando o impidiendo el ejercicio de los derechos y libertades que tienen los ciudadanos. Sin embargo, ante las evidencias plasmadas en imágenes y testimonios de las víctimas, Lorena Alfaro, justifica a sus gorilas golpeadoras y golpeadores con demagógicas palabras cómo las siguientes: “Con toda firmeza, con toda valentía y con toda determinación, en Irapuato no permitiremos la violencia”.

¿Cómo sería él escándalo y sobre todo las evidencias? Que la ONU, la Organización de las Naciones Unidas, a través de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, expresaron su preocupación ante la represión policial contra las protestas feministas de Irapuato. No olvidemos, que el actual gobierno es del PAN, no es de MORENA, ni del PRI.
¿Nadie va a sancionar a la represora Alcaldesa? ¿Ni una disculpa pública? ¿Ni un posicionamiento del CDE del PAN?

Mientras la Guardia Nacional mata estudiantes, la Policía Municipal de Irapuato, golpea y reprime a mujeres, con el permiso de otra mujer: Lorena Alfaro.
¿No cree usted?

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