Para el fin de año la economía informal incrementará hasta un 20% en las calles de León y en los tianguis debido a que muchos de los trabajadores que recuperaron su empleo después de la pandemia, no tienen prestaciones y recibirán poco de aguinaldo. Muchos otros ni siquiera tienen empleo.

“Hay un incremento del 20% este año de personas solicitando espacios, y hemos apoyado a algunos, recortamos el metraje de los que están actualmente instalados para acomodar gente, pero aun así no podemos meter sobrecupo, es muy difícil decirles no a los ciudadanos desempleados, salen a trabajar por necesidad, es la realidad”.

Lo anterior comentó Carlos Téllez, secretario general del tianguis de la “Línea de Fuego”, año con año recibe a cientos de leoneses que buscan un espacio para instalarse en el tianguis dominical que abarca colonias como la Obrera, Chapalita y Bella Vista en el Barrio de San Juan Bosco.

“Las cosas no han mejorado, no se han recuperado los empleos perdidos que se tuvieron antes, lamentablemente han crecido los tianguis, pero hasta un límite, nosotros tratamos de controlar los permisos, para darle un orden y no perder el apoyo municipal”

MEDIO TIEMPO

El líder de los tianguistas señala que los leoneses este año tuvieron empleos de medio tiempo, de honorarios, los cuales fueron insuficientes para alimentar a sus familias, por lo que son más los ciudadanos quienes se han acercado a la Línea de Fuego en busca de un espacio para vender algo.

“Solicitudes para abrir más tianguis no nos han otorgado, y esto ha obligado a que cada vez más personas pongan un negocio en las calles, hay mucha gente que vende sus cosas personales, ponen un puesto de tacos, afuera de sus casas es donde venden, en los tianguis ya no podemos dar más espacio para evitar el sobrecupo y que no se cuiden las medidas sanitarias”

Sin embargo, lamentó que no todo es miel sobre hojuelas, pues en la Línea de Fuego no hay espacio para tantos ciudadanos desesperados por vender algo, principalmente chácharas, ropa de segunda y tercera mano, o alimentos.

“Soy ingeniero industrial y he trabajado en fábricas, sabemos que las fábricas del calzado no están trabajando al 100%, andan al 50%, muchos dependen de la materia prima de exportación, los trabajadores buscan una ganancia extra, la comida y los gastos no perdonan, todos tenemos deudas y hay que salir adelante”.

“Ahorita a un mes de diciembre las ventas no han aumentado, fue sólo con la entrada escolar, pero ya no se ve tanto movimiento, tampoco se espera que muchos empleados tengan dinero para resurtir, pues con su aguinaldo se surtían de mercancía y salían a vender en la temporada decembrina y reyes para sacar un respiro, ahora ya ni reciben aguinaldo completo, les darán una parte, no creo que sea un buen cierre de año para los tianguistas”.

MALA CALIDAD

Según el Instituto Mexicano para la Competitividad, en el tercer trimestre aumentaron los empleos de mala calidad en todo el país, es decir, empleos mal pagados o de medio tiempo.

Aunque el nivel de los empleos y los ingresos laborales continúa su recuperación, la persistencia de la informalidad, la subocupación y la pobreza laboral denotan una insuficiencia para cubrir las necesidades básicas y proveer empleo de calidad a los trabajadores y trabajadoras del país, informó el IMCO.

En los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y empleo al cierre del tercer trimestre de 2021 publicados por el INEGI, la población ocupada sumó 593 mil 482 nuevos trabajadores entre el segundo y el tercer trimestre de 2021, y ya muestra un nivel superior al observado antes de la pandemia (enero a marzo 2020).

RECUPERACIÓN

Sin embargo, la recuperación no ha compensado el incremento en trabajos que se habría visto de haber continuado la tendencia observada en la población ocupada en los 10 años previos a la pandemia (2010 vs 2020): la población ocupada es menor en al menos 548 mil puestos a lo que la tendencia habría arrojado, según Inegi.

Tanto el elemento de la informalidad como de los ingresos tiene un efecto sobre la pobreza laboral en la que vive parte de la población del país. En el tercer trimestre del año, la proporción de la población en pobreza laboral -cuyos ingresos laborales del hogar fueron insuficientes para adquirir el valor de la canasta alimentaria para todos los miembros- alcanzó un nivel de 40.7% y registró el primer incremento en un año.

Existe una disparidad en la competitividad y la calidad del empleo en hombres y mujeres. Mientras que, en el tercer trimestre del 2021 las mujeres que percibieron un ingreso por su trabajo tuvieron ingresos laborales promedio de 5 mil 980 pesos al mes, los hombres recibieron 7 mil 588 pesos mensuales. Así, aunque ambos sexos tienen tasas de informalidad laboral similares (de 56.3% en hombres y 56.2% en mujeres), la calidad del empleo de las mujeres es más baja, concluyó IMCO.

 

 

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