Estamos viviendo tiempos extraños.

Entiendo el miedo a contraer una enfermedad.

Creo que todos nosotros no estamos dispuestos a enfermar.

Sin embargo, no siempre tomamos en serio eso de la salud.  Tarde o temprano el tiempo y la falta de cuidado cobrará la factura. Muchas veces pasamos por alto los problemas de diabetes mellitus, la elevación del colesterol, el sobrepeso, la hipertensión, el dengue, cólera, tifoidea, la contaminación ambientarla, la tala de los arboles, el agua, el tabaco, las drogas, la corrupción, las armas, la calidad de aire, el calentamiento global, la muerte de muchas especies y nada de esto nos asusta tanto, y bien podrían causar la extinción del ser humano.

Me tiene totalmente sorprendido, las reacciones ante la pandemia del coronavirus. Es la primera vez que el mundo se une en una causa común.

-Bueno, no todos, quiero aclarar.

Pero si la gran mayoría han hecho un esfuerzo por mantenerse aislados.

Se ha creado un miedo colectivo tan grande que muchos seres humanos, se han aislado para evitar lo más posible una contaminación, la enfermedad y como ende la posibilidad de morir.

Para tratar las enfermedades virales requerimos de la vacuna, pues NO SON SERES VIVOS. Son partículas de ARN o ADN, envueltos en una cápsula de proteínas, azúcares y lípidos (una cápsula espacial).

Afortunadamente el coronavirus está conformado por ARN, lo cual lo hace desechable. No así los virus de ADN como el HIV (Que, aunque es de ARN, se transforma en ADN) y ellos se unen a nuestro material genético o ADN de por vida.

En México, la estamos llevando tranquilos. Asustados, sí, pero… tranquilos. No hay mucha información por parte del Gobierno y si mucha en las redes sociales.

Ya no nos preocupamos por los miles de desaparecidos y muertos por el narcotráfico. No, ya no es importante. Tampoco es importante el uso y abuso de las drogas y todo lo que gira alrededor de ello provocando un gran problema social que se ha infiltrado en las más altas esferas de muchos gobiernos incluidos el nuestro.

Tampoco importa lo que se hagan nuestros diputados y senadores, ni las leyes que intentan diseñar y aprobar para un mayor control de la población e incluso la reelección de muchos personajes en el poder.

Para eso no nos unimos. Dejamos hacer. No lo vemos como amenaza, simplemente, es así. No, no importa perder millones de pesos en la importación de gasolinas, el huachicol, la construcción de refinerías, aeropuertos, destruir las instituciones de salud, ni soslayar la educación. Nada, pero, nada de eso es importante.

El amor, los tréboles de 4 y 6 hojas, amuletos, un billete de lotería, todo lo vence.

Bill Gates dijo, en una plática en TED talks que duró ocho minutos en el 2015:

“La siguiente gran amenaza para los humanos, no será una guerra sino una pandemia”.

“Puede existir un virus con el que las personas se sientan lo suficientemente bien mientras están infectadas para subirse a un avión o ir al supermercado y eso haría que se extienda por todo el mundo de manera muy rápida”

Hoy estamos así, pero no hicimos nada al respecto. Incluso ante el virus de H1N1 en el 2009. No hemos aprendido, como los virus en los programas en ordenadores o computadoras, ha generar una estrategia, no solo de defensa, también de preparación ante los hechos como la actual pandemia.

Tal vez, en un futuro no lejano, lo que sucede hoy, será mas frecuente y mucho más letal.

“No habrá misiles sino microbios” (Bill Gates, 2015).

Esta enfermedad viral nos ha dejado muchas enseñanzas.

Podemos ser unidos y nos importa nuestro prójimo.

La situación actual en la vida económica no será fácil. Podremos ayudar a los que necesiten. Para ello Gobierno y sociedad debemos actuar juntos para establecer reglas, limites y gran cooperación.

Tener un adecuado sistema de salud, eficiente y con recursos.

También Como Vivir Día a día en el 2020.

¡Hasta la próxima!

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