
El monseñor Jaime Calderón, es consciente de que llega a una arquidiócesis grande, son nuevos tiempos donde hay fieles que ya no se acercan a la iglesia y sí se ha notado una disminución en la vocación de servicio.
Fue claro al señalar que su llegada al municipio fue un cambio considerable, la estructura de la arquidiócesis no se compara con lo que vivió en los últimos seis años, por lo que pidió paciencia.
Son varios los temas que atenderá el Arzobispo, entre ellos también está la comunicación con las autoridades, con quienes hasta el momento no ha tenido un diálogo muy extenso sobre temas particulares; sin embargo, sí dejó claro que su expectativa es tener un acercamiento directo con ellas.
«Porque me parece que eso es más productivo, por decirlo así, si yo veo, porque voy teniendo está sensibilidad y conocimiento de los problemas yo tengo la valentía de poder sentarme con quien sea y poder decirle: señor yo tengo estos datos», declaró.
De manera interna, expresó que ya hubo una plática con el Monseñor Alfonso Cortés, en donde se discutieron temas al respecto de los casos de clérigos que no han seguido de forma correcta el camino de su formación y donde no debe haber una mediación.
«Que si este padre procrea un hijo y que si no lo está manteniendo, la actual disposición de la iglesia, yo lo he escuchado, el santo padre, que cuando haya denuncias sobre un sacerdote que haya procreado, hay que atenderlo con mucha atención (…) el papa es muy claro en esto, está primero el derecho de paternidad que el derecho en ordenación», expuso.
Manifestó que la iglesia, ha respondido a las necesidades de las épocas, las cuales cambian y presentan nuevos desafíos.
En ese sentido detalló que se hará un estudio para saber qué está pasando con el tema de la vocación, cómo fortalecerla y que el proyecto del seminario también se revise, para que los sacerdotes cumplan con lo que exige la comunidad.
«Se habla más exactamente de una crisis de vocacionales, es decir, hoy en día es más fácil viviendo en un ambiente menos creyente que un joven pueda decir: yo no quiero, no quiero ese estilo de vida», explicó.
A escasos cinco días de la llegada del Arzobispo Calderón, tiene que ponerse al tanto de cómo recibe su arquidiócesis.
PENDIENTES
Sobre los problemas de inseguridad que atañen a la región y al país en lo general, puntualizó que son necesarias las propuestas para la consolidación de la paz y no sólo exponer la violencia que existe.
En León, este jueves se llevó a cabo la mesa de seguridad ciudadana, en donde además de participar las autoridades estatales, municipales y federales responsables de la seguridad en la entidad, también se unen las diferentes cámaras empresariales, organizaciones civiles, también hay un puesto reservado para el representante del clero; sin embargo esta ocasión no estuvo presente el Arzobispo.
«Si me invitan, sí voy, todavía no he sido requerido», expresó.



