
El patinador representante del Estado de Guanajuato Donovan Carrillo luego de conseguir su pase a los Juegos Olímpicos de invierno 2026 que se llevarán a cabo en Milán Italia, platicó sobre lo que fue su proceso las rutinas y su expectativa de cara a la justa olímpica invernal.
Carrillo comenta sobre la emoción que tiene al volver a competir en unos juegos olímpicos de invierno luego de que en China debutara en 2022, siendo el único mexicano en participar en aquella competencia: «Esa pausa se sintió eterna, yo creo que hasta más larga que el mismo programa largo de la competencia.
Y es que te pasa muchas cosas en este momento por la mente, yo sentí que lo que había hecho no era suficiente, tenía un bloqueo completo de lo que había pasado en ese momento en la competencia y solamente estaba un poco hasta ansioso en recibir la calificación después de eso, además logramos obtener un tercer lugar, sentí un alivio inmenso, porque es mucho el trabajo, el esfuerzo, la dedicación, no solo mía, sino de todo el equipo que me acompaña para seguir aprendiendo y seguir mejorando.»
El propio Donovan compartió sobre el poco tiempo que tendrá de preparación de cara a Milán y en dónde estará realizando la misma: «Es una locura, ya que son solo 4 meses pero el objetivo es el mismo, voy a seguir entrenando en Toronto bajo la dirección de Jonathan Mills y Mike Gilman la meta es fortalecer los programas, buscar el área de mejora en toda la parte artística, también se va a intentar el aumentar la dificultad técnica probando con diferentes competencias previas a los Juegos Olímpicos para encontrar el plan de contenido más fuerte con el que me sienta más seguro y con el que pueda ser todavía más competitivo en la justa olímpica.»
Finalmente Carrillo habló de que se visualiza en el podium olímpico y como sus diversas rutinas han llamado la atención de familiares y ajenos: «Nunca descartó la posibilidad y claro que soy consciente de lo que implica llegar a un pódium olímpico, ahora estoy trabajando en buscar mi mejor versión, en tratar de tener los programas más fuertes que me permitan ser lo más competitivo posible y yo creo que es la prioridad en este momento.
La rutina de Elvis nace de que mi abuelita llevaba mucho tiempo pidiéndome que patinara la canción de » A mi manera» o en este caso «My Way», pero yo no sabía en qué momento usar una canción demasiado bonita, emocional y especial a la que en su momento le tenía mucho respeto y estaba esperando el momento indicado para que mi patinaje evolucionara y estuviera al nivel de la canción, qué mejor ahora en esta temporada olímpica y además es este, pues haber clasificado los Juegos Olímpicos con este programa tiene todavía un mensaje aún mayor para para mi abuelita y mi familia.»