La ciudadanía además del COVID-19, afrontará el riesgo de contraer dengue o influenza, que para la gran mayoría se confunden con los síntomas parecidos… pero si no toman medidas de protección contra estas enfermedades pueden ser mortales.

Y en medio de la pandemia del coronavirus, el dengue comenzó a atacar aquí en la colonia San José del Consuelo II, con el primer caso importado y donde la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) formó un cerco sanitario.

A nivel estatal suman 7 casos de dengue suficientes para alertar a la ciudadanía y a las autoridades de salud que intensifican la campaña de nebulización o fumigación, colocación de abate en tinacos, aljibes, y la descacharrización en casas, oficinas, empresas.

En León, la SSG inició el jueves 6 de agosto la nebulización en toda la ciudad, la colocación de larvicida en tinacos, aljibes y tambos, la aspiración de mosquitos, la descacharrización y la recolección de llantas, para reducir el riesgo del dengue.

Tiene la meta es nebulizar en 3 ocasiones todo el municipio, en un horario de 7 a 11 de la noche, si así lo permiten las condiciones climatológicas.

En la entidad, este año se han nebulizado 40 mil hectáreas con 452 equipos pesados, y la utilización de 24 mil 116 litros de insecticida utilizado, para proteger más de 4 millones de habitantes.

Se mantiene activa una brigada de más de 1500 elementos en los 46 municipios que se coordinan alcaldes de la Red de Municipios por la Salud para que todo se sumen al combate al dengue.

Ante cualquier síntoma, las personas deben acudir a su atención médica: fiebre de 38 grados, dolor de huesos, dolor de cabeza intenso, en la frente, dolor de ojos que se incrementa al moverlos, dolor abdominal, erupción en la piel, parecida al sarampión, náuseas, vómito, insomnio.

Mientras que la influenza, enfermedad viral, que se transmite por el estornudo o al toser de la persona infectada que contagia a las demás que están cerca, sus síntomas son: fiebre de 38 grados o más; dolor muscular, escalofríos, sudoración, dolor de cabeza, tos persistente seca, fatiga, debilidad, congestión nasal, dolor de garganta.

La gran diferencia con el dengue y coronavirus, es que para la influenza si hay vacuna y se aplica cada año en los medes de fines de octubre a enero, primero a todos los niños menores de 5 años, mujeres embarazadas, adultos mayores, personas con enfermedades crónico degenerativas, como la diabetes, cáncer, sida y a toda la población.

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