Raúl Silva Ávila, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción, CMIC, compartió que si bien el organismo que representa una vicepresidencia dedicada al tema de vivienda, en la actualidad sólo un 5% de sus 300 afiliados se dedican al desarrollo habitacional.
Aun así, el 50% de los afiliados pueden participar como constructores en los proyectos como los que actualmente promueve el Infonavit, lo que representa una oportunidad para todos ellos, ante las nuevas políticas de vivienda del Infonavit.
Recalcó que ya se han tenido reuniones con el nuevo director de Infonavit, además de con la titular de la Secretaría del Nuevo Comienzo, Rosario Corona, con quienes se tiene planeado identificar terrenos y zonas donde la construcción de vivienda social sea rentable. “Hay ciudades como León donde el valor del suelo es un reto, pero seguimos trabajando desde la vicepresidencia de vivienda para incidir”, compartió.
Afirmó el líder empresarial que la búsqueda del diálogo con autoridades y actores del sector seguirá para ellos, con el objetivo de atender los retos de infraestructura, especialmente ante el inicio de la temporada de lluvias, misma que se espera sea intensa en varias regiones del estado.
Sobre el tema de las lluvias destacó que los recientes “aguaceros” han comenzado a generar afectaciones en el desarrollo de obras en el estado, especialmente en las primeras etapas de ejecución.
Esto implica retrasos de entre un 10 y un 15%, dependiendo del tipo de obra y su ubicación, según afirmó.
“Parece una maldición del sector que el arranque de las obras coincida con la temporada de lluvias. Esto nos ocasiona muchísimos problemas, sobre todo cuando estamos apenas en las etapas de desplante de las ubicaciones de las vialidades; en muchos casos es imposible trabajar”, detalló.
Agregó que están conscientes de que la lluvia es una bendición y que el agua es necesaria y benéfica para todos, pero acotó que tormentas intensas como las registradas la semana pasada, en León, han impactado directamente en los cronogramas de construcción, en especial en proyectos de infraestructura vial y edificación.
“En el caso de las vialidades, las afectaciones son más severas. En edificación, hablamos de retrasos de entre un 5 y un 10%. Si somos previsores, podemos mitigar parte del impacto, pero no siempre es posible”, enfatizó.
