Hoy en día se les puede implantar microchips a las mascotas para así tener un registro de su existencia y en caso de que se extravíe relacionarla de inmediato con su dueño.

Omar Pelcarte especificó que no es de geolocalización o un gps, pero en Europa sirven para identificar de forma permanente a cualquier animal y de acuerdo a una base de datos se le relaciona con su dueño; esto ha resuelto problemas como perritos en la calle, pues se hace responsable a un dueño directo del perro.

El microchip es seguro, fácil de aplicar, no es invasivo ni tóxico y es único, por lo que a un dueño le da todo el derecho de pertenencia.

Tiene el tamaño de un grano de arroz, y la mayoría están encapsulados con bioglass, una especie de cápsula que no es dañina para la salud. Sin embargo también hay de biopolímeros, el cual es durable para toda la vida.

Rosario Villalvazo  por su parte explicó que todos los microchips tienen un formato ISO internacional de 15 dígitos, el cual en países europeos como Alemania, asiáticos y hasta sudamericanos como Chile es indispensable que las mascotas tengan un microchip de identificación.

“Si te llevaras una mascota de viaje a España y no tiene microchip de identificación ahí no la dejarían entrar”, dijo.

Por eso también es necesario hacer un pasaporte para las mascotas.

La implantación de un microchip no es tan compleja, pues con una jeringa especial se implanta en la mascota, sin embargo se recomienda que la hagan los veterinarios.

Sus costos en promedios están entre 500 y 600 pesos y ya incluye el pasaporte y el registro en la base de datos de chip para mascotas.com.

ESCRIBE UN COMENTARIO