Actualmente, la serie “Chespirito: Sin querer queriendo” se ha convertido en una de las más vistas y las más comentadas, pues narra la vida y obra del cómico Roberto Gómez Bolaños.
Sus personajes, como El Chavo del Ocho, el Chapulín Colorado o el Dr. Chapatín, forman parte, lo queramos o no, de la cultura popular del mexicano. Eso todo mundo lo sabe… lo que quizá las nuevas generaciones desconozcan es que estuvo en León en 2008, durante la presentación de la obra ’11 y 12’ en el Teatro Manuel Doblado.
Gómez Bolaños estuvo en León los días 18 y 19 de junio del 2008, con los actores David Ramos, Juan Antonio Edwards, Oscar Bonfiglio y por supuesto, Florinda Meza. En aquellos años causo gran furor, pues después de aquellas dos presentaciones, que se llevaron a cabo a las 7:30 y a las 9:45 de la noche, se retiró y dio un cariñoso “adiós” a los escenarios de la ciudad. Un día antes, Chespirito recibió un reconocimiento por parte de las autoridades municipales de la ciudad, tal como informó este medio informativo en su sección de Espectáculos.
Muchos leoneses disfrutaron de esta obra, que duró años en cartelera en la Ciudad de México, y asistieron al teatro para recordar a los memorables personajes creados por Gómez Bolaños.
¿FUE SIN QUERER QUERIENDO?
Lo cierto es que, aunque los personajes de Gómez Bolaños forman parte de la cultura popular del mexicano y aunque fue muy diestro con la pluma, no solamente como guionista sino como autor de novelas como ‘El diario del Chavo del Ocho’ tuvo acciones que hasta el día de hoy se le considera cuestionables.
Un ejemplo fueron las giras que realizaron él y el elenco de ‘La Vecindad’ a Chile, cuando estaba en pleno apogeo la dictadura de Augusto Pinochet en el año de 1977. En aquel entonces, más de 80 mil personas se congregaron en el Estadio Nacional de Santiago, que fue usado como lugar de tortura. Aunque el mismo Gómez Bolaños reconoció que no sabía lo que ocurría en países gobernados por las dictaduras latinoamericanas.
Asimismo, tampoco se puede negar su relación con su tío, el presidente Gustavo Díaz Ordaz Bolaños, a quien hasta el día de hoy se le recuerda por momentos álgidos en la historia de México como la Matanza del 2 de octubre de 1968.
