
“La verdad regresamos a los niveles de 2019 con una ocupación plena en los restaurantes, lo que va a traer mucho flujo de dinero para el sector”, dijo el empresario.
“La gente, con sus aguinaldos, sale más y eso beneficia a nuestro personal y a la economía en general, lo que es bueno para todos”, destacó.
Dijo que a pesar de la inflación, los niveles de ocupación de los restaurantes de la ciudad registran cifras optimistas en este cierre de año, lo que es un buen augurio para el año que está por comenzar.
“El año 2023 se ve lleno de complejidades por la falta de mano de obra que hay en el sector, ya que muchos están migrando a otros sectores que pagan un poquito mejor y ese es el reto. Ponerse al nivel, aumentar los sueldos y ver cómo se estimula a la gente que está en el sector restaurantero para que cree lealtades y haya menos rotación entre el personal”, enfatizó.