Pese a riesgos de contagios comunitarios, los fieles formaron largas filas para entrar a dar gracias y pedir ayuda a San Judas Tadeo en el templo del Inmaculado Corazón de María, en el centro de la ciudad, donde controlaron la entrada para evitar aglomeraciones adentro.
Los fieles no respetaron la sana distancia, en las largas filas que hicieron en la espera para entrar al templo, muchos de ellos con sus pequeños hijos, no traían cubrebocas y se olvidaron del protocolo sanitario, no lo tomaron en cuenta.
Para ellos, lo más importante era entrar a como diera lugar a postrarse ante la imagen de San Judas Tadeo para agradecer los favores recibidos y pedir más ayuda para sanar, tener trabajo, salir adelante con su familia ante los problemas, la pandemia no les importó.
Las autoridades de Salud, Protección Civil y las eclesiásticas no intervinieron para que se respetara la sana distancia, usaran el cubrebocas, el alcohol en gel, la gente siguió durante horas y horas en largas filas, como cada año.
Un día antes el vocero de la Arquidiócesis, presbítero Marcos Cortés, hizo el llamado a los católicos para que celebraran desde sus casas a San Judas Tadeo, que no acudieran a los templos donde hay imágenes, que el acceso a misa sería para reducido número de feligreses, en el templo del Inmaculado Corazón de María en la calle 20 de Enero y Álvaro Obregón, y en el Templo de San Judas Tadeo en la colonia Andrade donde se suspendieron las misas, pero no hicieron caso los fieles, se desbordaron hacia todos los templos.
Familias enteras vestidas de San Judas Tadeo, hombres y mujeres, niñas y niños, acudieron sin importar el riesgo de contagiarse de coronavirus.
En el templo de San Judas Tadeo de la colonia Andrade también asistieron en gran número las personas y sus niños vestidos de “San Juditas”, como muestra de la ayuda recibida, recuperar la salud, salir bien de operaciones, entre muchos otros problemas y necesidades.
En las colonias populares, desde la noche anterior, los jóvenes banda y familias celebraron a San Judas Tadeo en las calles y áreas comunes, en San Felipe de Jesús, Los Ángeles, Chapalita y León Uno, donde previamente, pintaron murales de la imagen del santo de “las causas difíciles y desesperadas”.



