
Entre gritos, aullidos, chicotazos, persecuciones y un ahorcamiento, más de 40 mil personas disfrutaron de la Judea en Purísima del Rincón, un evento que lleva 152 años llevándose a cabo cada Viernes Santo.
En la Judea, el protagonista es Judas Iscariote, quien durante horas es perseguido por las calles purisimenses, mientras judíos y el diablo lo persiguen de manera incesante, hasta que por fin, es apresado y conducido al cadalso construido frente al museo que lleva el nombre del creador de este histórico evento: Hermenegildo Bustos, insigne artista del municipio.
La Judea comienza desde temprano, cuando todos los comerciantes comienzan a vender sus productos: hay desde monedas de juguete en bolsitas cafés hasta máscaras de los diferentes personajes que participan en la representación de teatro callejero. Nunca falta quienes vendan los chicotes, esos látigos de cuerda que, al azotarse contra el suelo, producen un chasquido ensordecedor.
En las calles aledañas al Jardín Principal de Purísima del Rincón se venden recuerdos, antojitos, juguetes. La gente llega en camión o coche. Desde las 8:00 de la mañana ya hay gente, mientras el calor se va volviendo más y más intenso, por lo que los vendedores de botellas de agua ofrecen sus productos a los visitantes.
A diferencia de muchos municipios del país, la sentencia de Jesús es a las 10:00, y la crucifixión a las 12:00 del día. Después, llega el gran momento: el actor que representa a Judas Iscariote, toma su bolsita con 30 monedas, y huye por las calles de Purísima del Rincón. Es entonces cuando arranca, de manera formal, la Judea.
GRITOS Y CHICOTAZOS
En las calles de Purísima del Rincón todo es algarabía. La gente come las tradicionales enchiladas con cecina, los niños juegan con los chicotes, los personajes enmascarados recorren el Jardín Principal con palos, mientras Judas huye.
“Uhhhhhh” gritan los personajes emascarados. Todo es algarabía.
Las máscaras de tallado original, en madera de Colorín, son irreemplazables y se continúan utilizando de la manera tradicional, tal como aseguró el director de Casa de la Cultura, Gerardo Reyes López.
Poco a poco va llegando la hora. Judas se escabulle hasta llegar a la calle Madero, una de las más antiguas de la ciudad, su máscara con una mueca burlona es conocida en todo Purísima. Los diablos enmascarados, vestidos con túnicas rojas y las máscaras de más de siglo y medio, con sus cuernos y colmillos, han apresado a más famoso traidor y lo conducen al cadalso.
Para este momento ya son las 16:00 y el Jardín Principal está llenísimo de gente. Más de 40 mil personas observan desde azoteas, desde el kiosco y los portales.
Cuando Judas Iscariote es apresado. Todo son aplausos y hurras.
Al colgarlo, Judas Iscariote se retuerce.
Así es como toda la gente en Purísima, recuerda el pasaje bíblico de Mateo 27:5: «Y arrojando el dinero en el templo, salió y se ahorcó».
Es como da por concluida la Judea en su edición 2025.



