Con el paso de los años, el problema en Juan Alonso de Torres Poniente -donde se encuentra el Colegio Miraflores, rumbo a la Universidad de la Salle Bajío- se ha convertido en algo habitual: los vehículos invaden el camellón, dificultando el paso a transeúntes y conductores.
Aunque molesto, para algunos transeúntes es habitual, pues debido a lo concurrida de la zona y a todo lo que conjuga: cafés, locales comerciales, instituciones educativas, zonas habitacionales, una de las salidas a Jalisco, la cercanía con Plaza Mayor, entre otros muchos elementos.

En opinión de Darío Juárez, vecino de la zona, quien de joven trabajó en el negocio de los bienes raíces y actualmente es jubilado, el problema no es tanto el tráfico, pues ya se trata de un conflicto habitual en una ciudad en pujante crecimiento como lo es la Capital del Calzado, sino de otra cosa:
“Entendemos que haya tráfico y que la gente busque donde estacionarse, pero la bronca es la policía y los tránsitos que no hacen nada. Deben ser más estrictos en sus multas y al menos, en llamarle la atención a la gente”.
MOLESTIA
Por su parte, Paloma Estrada, quien trabaja en un café de la zona, fue concisa al definir la situación: “Es bastante molesto”.
Profundizó al respecto: “No solo es molesto sino además es una falta de respeto porque el lugar tiene pasto y lo están dañando. Se ve muy mal, no dejan pasar y para colmo, los tránsitos no hacen nada al respecto”.
La situación es constante, pero cuando más tráfico hay es cuando más invasiones a los camellones suceden es a las 8:00 de la mañana y a las 2:30 de la tarde. Así lo señalaron varios comerciantes, entre ellos la encargada de “Ecodeli”.
Otra comerciante, encargada de las tortas de chorizo “Flor de Retoño” expresaron que el acto de muchos conductores de subirse a las jardineras es común: “Lo peor es que la gente no entiende. Así les quiten las placas a los coches las personas lo vuelven a hacer una y otra vez”.