Brisas del Campestre, una colonia en las orillas del norponiente de León, ha sido catalogada por segundo año consecutivo como una de las principales zonas de atención prioritaria en la ciudad debido a su alta incidencia delictiva y problemas socioeconómicos. Los residentes, sumidos en un ambiente de inseguridad constante, claman por una mayor atención y apoyo por parte de las autoridades y diversas organizaciones.
Este sector de la ciudad ha experimentado delitos de alto impacto, incluyendo robos agravados, lesiones con armas de fuego, y homicidios a cualquier hora del día. Además, el problema de los paracaidistas que ocupan ilegalmente propiedades para desarrollar actividades ilícitas agrava la situación, haciendo frecuente la presencia de fuerzas de seguridad como la policía local, el Ejército y la Guardia Nacional.
A pesar de los esfuerzos para mitigar estos problemas, los habitantes de Brisas del Campestre siguen enfrentando desafíos diarios. La falta de infraestructura básica como alumbrado público adecuado, insuficientes espacios educativos, y la necesidad de más empleos y actividades recreativas y culturales son algunas de las carencias más sentidas por la comunidad.
María, una vecina de la calle Brisa de Braga, expresó su frustración: “Ya tiene años esta colonia y tanto la constructora como las autoridades nos han dejado en el olvido; la constructora nunca cumplió con la obra y las autoridades en León no voltean a ver a Brisas del Campestre”.
En respuesta a esta situación crítica, la dirección general de Prevención del Delito ha empezado a implementar programas y actividades en conjunto con el Instituto Municipal de la Juventud y el Instituto Cultural de León. El Programa Lobo del IMJU, por ejemplo, ofrece talleres y actividades que buscan ofrecer competencias laborales a los jóvenes, incluyendo barbería, cuidado de uñas, reparación de celulares, y organización de eventos culturales como bailes de cumbia.
Ismael Zúñiga Ramírez, director del IMJU, destacó la importancia de estos programas: “No todos los jóvenes quieren continuar su educación académica, desgraciadamente, pero al ofrecerles competencias laborales, tratamos de brindarles alternativas valiosas para su desarrollo personal y profesional”.
Lizeth Ahedo Valdez, directora del Instituto Cultural de León, también mencionó la colaboración con la dirección de Prevención del Delito para trabajar directamente en zonas de atención prioritaria. “Estamos primero haciendo un diagnóstico para ver qué es lo que esa comunidad pudiera recibir de mejor manera”, dijo, refiriéndose a iniciativas como el “Cinito Comunitario” que busca tender puentes a través de la cultura.
La coordinación entre estas entidades y la secretaría de Seguridad, Prevención y Protección Ciudadana de León es crucial para garantizar la seguridad durante estas intervenciones, marcando un camino hacia la mejora de las condiciones de vida en Brisas del Campestre.
