Sucedió una mañana, hace varios meses, que durante un trayecto en autobús mientras escuchaba la radio buscando algo interesante para acompañar mi trayecto después de que mi programa favorito finalizara, oí el término “Banco del tiempo”, ahí detuve mi búsqueda de algo interesante y presté toda la atención posible… ¡Quedé maravillada!
Un banco del Tiempo es una herramienta mediante la cual un grupo de personas crean una alternativa económica social. En un banco del tiempo se intercambian habilidades de los miembros sin utilizar dinero y solo se contabilizan las horas de servicio prestado. Cabe destacar que con este esquema ninguna labor vale más que otra, porque el tiempo es igual para todos; así pues, un dentista puede intercambiar una hora de trabajo con un profesor de inglés y su tiempo valdrá exactamente lo mismo, debido a que se contabilizan las horas de horario prestado y recibido.
Bajo éste sistema lo que más se valora es el trueque, tiene su esencia en el voluntariado y está fundamentado en la equidad. A la par de lo anterior, la idea básica es que des y recibas, para mantener un equilibrio en tu “cuenta bancaria”, dar dinamismo a la organización y potenciar la verdadera colaboración entre todos los integrantes del grupo.
Se dice que los orígenes de ésta iniciativa está en las propuestas del anarquista norteamericano Josiah Warren, quien creó la Cincinnati Time Store en donde bajo las premisas “el costo es el límite del precio” y “trabajo por trabajo” nació lo que hoy conocemos como el banco del tiempo, desde luego, con un enfoque menos radical pero como una alternativa para brindar algo a la sociedad al tiempo que obtenemos algo a cambio e incluso obtenemos beneficios extras como la satisfacción de aportar algo, de ampliar nuestras habilidades al compartir e incluso ampliar nuestro círculo social al interactuar con personas de sitintas profesiones y con diversas historias y estilos de vida.
Si te agrada la idea de participar en el Banco del Tiempo lo único que tienes que hacer es entrar a la página www.bdtonline.org en donde puedes encontrarte ejemplos de intercambios, conocer a algunos de los miembros que ya son parte del grupo y buscar el banco que te quede más cercano de acuerdo a tu ubicación, en esa misma página tienen un mapa que te ayudará con tu labor, a partir de ahí solo tienes que acercarte, informarte e inscribirte, quedando listo para ser parte de ésta gran iniciativa social que te ayudará a potenciar tus habilidades e incluso pulir algunas más.
Desde luego existen diversas organizaciones y alternativas en cada ciudad a parte de la que yo te comenté, pero la esencia será siempre la misma: tener una opción extra a la realidad en la que el dinero y el consumismo tienen un papel protagónico en el día a día.
Anímate a conocer los Bancos del Tiempo, son una buena manera de volver a los orígenes que nos recuerdan que las personas no valen por lo que tienen, sino por lo que saben, por lo que son como seres humanos y por lo que pueden aportar por sí mismos.
