La picadura de alacrán es un problema de salud pública en todo México, sin embargo Guanajuato se encuentra entre los primeros lugares en morbilidad por esta causa.
Los datos de la Cruz Roja indican que en la Delegación local León, durante el 2018 se atendió a 2 mil 545 pacientes que presentaron picadura de alacrán, para los cuales se utilizaron 4 mil 427 frascos de faboterápico, es decir, casi dos frascos por paciente.
En abril, fecha donde el calor aumenta, fue el mes donde mayor incidencias hubo con un total de 482 pacientes intoxicados como consecuencia de la picadura de alacrán.
Para el primer cuatrimestre del presente año se presentaron un número de casos parecidos que del año pasado.
En enero sólo atendieron a 174 pacientes y se usaron un total de 236 frascos de faboterápico.
En los siguientes meses fueron aumentando el número hasta abril, mes en el que más incidencias tuvo con un total de 469 pacientes y la utilización de mil 106 frascos.
Los alacranes son artrópodos con hábitos nocturnos, es decir, que buscan alimento de noche y por las tardes duermen.
Son de sangre fría por lo que necesitan del calor, es por ello que las casas donde se almacena el calor son lugares con mayor riesgo de picaduras.
