Para los vecinos de Los Castillos, desplazarse para llegar a sus hogares se convierte en toda una aventura y en ocasiones, también un reto. Esto se debe a la falta de pavimentación en varias calles (problemática que tiene años) y a los ríos que cruzan por los diferentes sectores de la colonia.
A Los Castillos se accede fácilmente por el bulevar Miguel Hidalgo. Allí, todo está pavimentado y hay varios negocios que van desde abarroterías hasta pollerías.
Una vez que se adentra uno en la colonia, empieza el camino de terracería y los ríos que, cuando llueve con intensidad, es sumamente difícil sortear.
Para los vecinos que radican en las diferentes calles de este polígono, esto se ha convertido primero, en un problema. Luego, en una característica de su polígono de desarrollo.
Al ingresar a Los Castillos el urbanismo se hace a un lado y todo se convierte en un área casi rural. Poco a poco, la zona cerril le va ganando a la ciudad. Los jóvenes no tienen ningún problema en desplazarse entre sus escarpados callejones y sus calles ascendentes… pero las personas de la tercera edad, tienen conflictos al atravesar los riachuelos que año con año se forman… Por si eso fuera poco, cuando se acumula basura, la situación se vuelve todavía peor: los lodazales son problema constante, así como el agua estancada.
María del Rosario Quesada es vecina de la colonia. Tiene 68 años y enfrenta lo mismo que otras personas de su edad. Así es como narra sus recorridos cotidianos:
“Siempre es muy bueno que llueva, pero aquí el problema es que pasar de un lado a otro se vuelve un relajo. Lo bueno es que están los puentes, pero una tiene que dar toooooooda la vuelta. Luego la gente que poda tira el pasto y la basura se la lleva el camino. Pero como es una colonia irregular, este problema ya lo tenemos de hace décadas”.
Ximena Pérez, de 23 años, también vive en Los Castillos, se dedica a cuidar a su abuela. En sus propias palabras advierte: “Yo puedo brincar en las piedras de los ríos sin broncas, pero para mi abue es más difícil. Pero así vivimos aquí, así nos la vamos llevando”.




