Como cada año, la típica feria del alfeñique se ha montado frente a la Casa de la Cultura Diego Rivera, rodeando la Fuente de los Leones. En el lugar se puede disfrutar, desde el colorido de las calaveritas de azúcar y las figuritas de pasta, hasta adornos para la ofrenda de muertos.
TRADICIÓN
Entre los puestos y los pasillos de la feria se pueden encontrar artículos de lo más variopintos, que trascienden a las tradicionales calaveritas. Hay muñecos esqueléticos del “Chavo” del Ocho o del Hombre Araña, así como papel picado y otros artículos necesarios para adornar y celebrar las fechas desde el 31 de octubre hasta los días 1 y 2 de noviembre.
La feria tiene 33 años en pie. Con el paso del tiempo ha crecido y se ha logrado difundir en las redes sociales. El evento empezó formalmente el día sábado.
Son un total de 109 artesanos, todos ellos originarios de León, Guanajuato.
Mario Edgar Silva, es hijo de uno de los iniciadores de la Feria Artesanal del Alfeñique. Su padre, Mario Silva, es prácticamente el último de los artesanos que permanece imbatible, promoviendo en temporada de octubre y noviembre la feria.
“La feria empezó con nueve artesanos, afuera de la Casa de la Cultura. En ese entonces mi papá tenía un puesto de nueve metros. Trabajamos inicialmente el alfeñique y la pasta de limón y alfeñique batido. Con el paso del tiempo, gracias a la aceptación, invitamos gente de otras partes del municipio y crecimos con la venta y los puestos”.
REACCIONES
De acuerdo con Mario Edgar, la reacción de la gente es variable: hay quienes les encanta, y también quienes lo comparan con el Halloween. Sin embargo, han adentrado a la gente a la cultura mexicana de los festejos del Día de Muertos.
De todos los productos, el chocolate y la pasta de limón son los favoritos de la gente. Se pueden adquirir artículos desde 1 peso.
