
Las Bravas de León se llevaron un triunfo de oro de la capital del país donde a pesar de un mal trabajo de los umpires se pudieron imponer a Diablos Rojos de México con una pizarra de 8-3.
Se sobrepusieron a pesar de todo
El juego comenzó desfavorable para las leonesas cuando la italiana Elisa Ceccheti pegó de imparable e inauguró la pizarra a favor de las de la Ciudad de México. Sin embargo, en los dos siguientes episodios las Bravas hicieron honor a su nombre cuando pegaron en seis ocasiones en el segundo episodio un Grand Slam de Lauren Lucas, y en la tercera un par de errores de la relevista Veronika Peckova generaron otro par de rayitas.
Pero no todo fue miel sobre hojuelas ya que en el arranque de la cuarta Rachel García fue expulsada de forma arbitraria por el cuerpo de umpires ya que determinaron que su guante contenía una sustancia pegajosa, pero el ánimo no cayó porque Makena Brocki puso un cuadrangular productor de una carrera y aunque las pingas continuaron dando candela luego de que Ceccheti pegará de la misma manera, Lucas tuvo su noche y pegó su segundo bambinazo que aligeró un poco las cosas tras el duro golpe en la cuarta.
Aunque Ximena Guerrero dio esperanza para las locales con otro home run, no fue suficiente para un equipo que luchó al límite con una Cassandra Valdez que trabajó de forma inteligente en el montículo para salir avante.
Con este resultado, las dirigidas por Nancy Prieto tienen la sartén por el mango para llevarse el último boleto a la postemporada, esta noche volverán al Alfredo Harp Helú con la firme intención de seguir peleando hasta el último out.