¡Excelente inicio de semana!, es un placer compartirte ideas y opiniones en este espacio, como siempre, desde una perspectiva personal, pero con el firme propósito de que de alguna manera el contenido refuerce, inspire o te invite a la reflexión, al análisis y sobre todo a la acción. Y en verdad necesitamos tomar acción, porque estamos muy cerca de apostar por el futuro de México, en estas próximas elecciones del 1º de Julio.

Durante la semana que acaba de concluir hemos venido observando cómo se ha intensificado la denominada “guerra sucia”. Casos de corrupción, datos falsos, “fake news”, declaraciones infundadas, ataques, memes; es decir, un sin fin de información, que lejos de ayudarnos a decidir, fomenta la confusión. Esta semana pasada, mi buen amigo, el Lic. Francisco Cervantes Díaz, Presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de la República Mexicana (Concamin) hizo una declaración muy acertada “Mentir nunca ha sido constructivo, deshonra a quien lo hace, daña a la moral pública y termina actuando en contra de quien lo practica”. Esta opinión se debió a la declaración del candidato a la presidencia de la república, Andrés Manuel López Obrador, quien dio nombres de varios dirigentes empresariales que presuntamente habían participado en “hechos ficticios”, lo cual fue aclarado y desmentido por la comunidad empresarial. Y es precisamente la invitación a la claridad, que creo necesitamos, porque no se trata de convencer “a cualquier costo”, se trata de promover un “futuro viable para México”, y en estas campañas, el deber de todos los ciudadanos es que preguntemos, comparemos y analicemos, ¿Cuál es el camino más viable para seguir avanzando?, ¿Cuál es la propuesta que nos ayude a impulsar a México?, siempre con evidencias reales, con verdad. Sin embargo, con este tipo de posturas y declaraciones, lejos de sumar y generar una evaluación objetiva de su propuesta, denota “apatía” por realmente crear un futuro para México y sólo muestra el interés al tratar de convencer a los mexicanos a costa de lo que sea, para obtener votos.

Por ello, creo que es nuestra responsabilidad involucrarnos: estudiar, analizar y contrastar las propuestas de gobierno, de los candidatos que vamos a elegir. Porque el gobierno es una elección de todos y el gobierno es contratado por el pueblo de México. El gobierno sólo es el administrador de los recursos, el orquestador de las políticas, programas y proyectos públicos. Todo el recurso, el presupuesto que el gobierno administra, es fruto del esfuerzo diario del obrero, del empresario, del médico, del profesor, de toda la gente que trabaja y paga sus impuestos; es decir, es el recurso de los mexicanos, y debemos elegir ¿Quién propone un plan de acción que nos permita visualizar un beneficio para todos?, ¿Quién está apostando por impulsar la economía, la inversión, las fuentes de trabajo, la seguridad, la estabilidad? Yo como empresario, antes que como ciudadano, sé que los resultados no se dan por arte de magia. Los resultados se dan con una visión clara de lo que se debe construir, con un plan de acción detallado, con un equipo talentoso y comprometido, por lograr esa visión. Es un gran esfuerzo del talento humano, de tiempo, de trabajo, de inversión, pero es precisamente eso lo que se valora, cuando se logran las metas planteadas.

En este sentido, elegir un nuevo gobierno, nos obliga a evaluar objetivamente, que las propuestas de los candidatos cumplan con una visión de transformación, que cumplan con la búsqueda de objetivos claros y que tengan planes de acción reales, viables y medibles. No podemos solamente confiar en el discurso. La elección de este grupo de profesionales, a quienes confiaremos la administración del país, significa la apuesta al futuro de todos los mexicanos y es nuestro deber, elegir correctamente, salvaguardando los pilares más fuertes de nuestro país: democracia, educación, estabilidad económica, inversión, gasto público e infraestructura. Todo esto representa INVERTIR TU VOTO.

La comunidad empresarial, de alguna forma u otra, se está alineando en busca de una visión común: impulsar el crecimiento y consolidación de nuestro país, con estabilidad macroeconómica. Y me refiero a que estamos analizando objetivamente ¿Qué debemos reforzar?, ¿Qué debemos cambiar?, ¿Qué debemos eliminar?, ¿A que debemos dar continuidad?, ¿Qué es lo que más nos conviene como país? Y dado lo anterior, estamos en constante acercamiento con los partidos políticos, con los candidatos, compartiéndoles abiertamente esta visión, en el afán de que se fortalezcan las propuestas, porque después de las elecciones, nuestro deber, es trabajar en conjunto a las autoridades en el desarrollo de México y exigir resultados, porque debemos contar con un gobierno abierto, flexible y profesional, que debe rendir cuentas.

Los empresarios estamos cerrando filas por un México Mejor, reconocemos que tenemos grandes oportunidades en materia de seguridad, lucha contra la corrupción e impunidad, pero estamos convencidos de que sólo con trabajo y esfuerzo podemos lograr un futuro viable para todos. Estamos convencidos de  que debemos colaborar, sumarnos, tanto autoridades, empresarios, empleados, porque todos juntos somos México.

Estoy seguro de que somos muchos más los mexicanos que estamos en favor del impulso a las industrias, de la internacionalización, del desarrollo de competitividad, del desarrollo tecnológico, de la capacitación, porque sabemos que sólo se logra mejorar la calidad de vida con trabajo, con esfuerzo y no con dádivas.

Nuestros impuestos son el resultado del esfuerzo conjunto de todos los mexicanos y debemos exigir que se utilicen en proyectos que nos impulsen a ser más competitivos mundialmente, a tener mejor educación, mejor infraestructura, más estabilidad y esos resultados, son responsabilidad del gobierno que elijamos, pero también de nuestra exigencia como Mexicanos.

Por un México mejor, apostemos por el crecimiento, la capacitación, la inversión. Trabajemos en la innovación en nuestras empresas, en mejorar las condiciones laborales, en pagar nuestros impuestos, en desarrollar a nuestro personal. Trabajemos juntos en la integración de empleados y empresarios. Si queremos un México próspero, dividirnos no es una opción y fomentar el desarrollo de las industrias es una estrategia muy poderosa para construir el futuro de México. Esto porque 9 de cada 10 empleos son gracias a la estabilidad y desarrollo de las fuentes de empleo que genera la iniciativa privada. Sigamos impulsándola y atrayendo inversiones, para el crecimiento.

Quiero invitarte a que tengas presente que tú y yo somos agentes de cambio y que también es nuestro deber compartir objetivamente a nuestro círculo de amigos, empleados, todo lo que está pasando. Nosotros los mexicanos decidiremos muy pronto que futuro queremos. ¿Quién nos debe gobernar y quien administrará el futuro de México?, por lo que despertemos consciencias, invitemos al análisis, a la reflexión, para que cuando VOTEMOS lo hagamos conscientes de que son nuestros recursos, es nuestro trabajo, es nuestro patrimonio como Mexicanos, lo que estamos INVIRTIENDO, no una PREFERENCIA POLÍTICA O PARTIDO.

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