El Año Nuevo está a dos días de terminar, y para la ciudadanía leonesa es cuestión de preparar la cena y reflexionar sobre lo que se hizo o se dejó de hacer durante el 2021. Las uvas, la comida, el vino y las tradiciones no se hacen esperar.
La venta uvas comienza en el Mercado Aldama y el Descargue Estrella, así como los chocolates en diferentes puntos de la ciudad. En unos días, los mercados comenzarán a ofrecer la venta de ropa interior de color rojo a amarillo, para obtener el amor o el dinero, respectivamente.
Además de la tradicional ropa interior y las doce uvas, otra de las costumbres propias del año nuevo consiste en pasear las maletas y dar una vuelta alrededor de la casa, lo que supuestamente dará muchos viajes durante todo el año. Asimismo, comer lentejas es otra de las costumbres más comunes, que al igual que las uvas se pueden adquirir en los mercados de la ciudad.
HISTORIAS
Al igual que en Navidad, las calles del centro se empiezan a llenar de gente. Ciudadanos como Ramiro García, quien este año, así como el pasado, lo padeció al cien por ciento: “soy pespuntador, y estuve a punto de perder mi trabajo. Por suerte ya todo está volviendo a la normalidad. El aguinaldo lo dediqué a pagar puras deudas, nomás guardé lo necesario para los regalos de Reyes. Yo creo que el Año nuevo lo voy a pasar viendo televisión y cenando normal. ¿Qué más hacemos?”.
Por su parte, Tania Ruiz, ama de casa y comerciante informal en diferentes tianguis de la ciudad, es categórica al afirmar: “Después de lo que vivimos en 2020, doy Gracias a Dios de que este año podamos celebrar en familia. Vivo por el Coecillo, y toda mi familia nos acabamos contagiando del coronavirus. Ahora, por fin tenemos salud. Esa es la mejor forma de celebrar, ahora que estamos vacunados”.



