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Alejandro Fernández dedica su presentación en el Palenque a su padre entre canciones y lágrimas

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Alejandro Fernández, tiene décadas siendo la estrella del Palenque de León, el favorito de la taquilla sus dos presentaciones son las más esperadas y exitosas a diferencia de los otros años esta vez no podrá platicarle a su padre cómo le fue en León.

El 14 noviembre del 2021 “El potrillo”,  se presentó en el concierto de gala del Festival Internacional del Globo, en aquella noche friolenta pidió oraciones y buena vibra para don Vicente Fernández, a dos meses y medio, regresó a León, la historia es totalmente diferente, dedicó su primera presentación a su ‘viejo’, y no hubo un segundo en el que no lo honrara en el escenario,  además de un homenaje de más de 45 minutos, con el mejor repertorio del gran Vicente Fernández.

MUY PUNTUALES

Para disfrutar de un concierto de Alejandro Fernández se necesita de mucha energía, dinero y suerte pues sus entradas son las primeras que se agotan, no importa que sean las más costosas.

Por la magnitud que representa un concierto de Alejandro Fernández, en la nueva normalidad, se tomaron otras medidas como la de estar sanitizando el recinto en todo momento a partir de las 11:15 pm, lo que causó la molestia de algunos espectadores.

Es aquí cuando se hacen los minutos más largos, en la espera para quienes cada año asisten de ley saben que Alejandro, no comienza antes de la media noche, así que hay tiempo para brindar, arreglarse el maquillaje y peinado, checar las redes sociales, y anunciar que son de los afortunados de estar en el concierto,  otros  optaron por equiparse con todo el kit de chamarras, vasos y termos, del cantante tapatío.

Poco a poco, todo va tomando forma, las peleas de gallos finalizan, el concurso del Bingo comienza animar a los que necesitan un poco de suerte y dinero para comprar otra botella y el staff comienza a colocar la característica alfombra AF, corren a instalar los instrumentos, en las gradas las botellas se van acabando, pero saben que la espera valdrá la pena.

SE PERSIGNA ANTES DE SALIR               

Ya eran las 11:58 pm y la gente ya no aguantaban  más ya querían que arrancara el concierto, en el túnel parece que todo está listo. Tras bambalinas Alejandro Fernández, se preparaba para salir, no sin antes sacarse fotos con personal de seguridad que aprovecha que les tocó custodiarlo.

Acompañado de su manager, se detiene para persignarse dos veces y voltear hacia el cielo, encomendarse y pedir su sombrero para caminar al pasillo que lo llevó a su reencuentro con el público de León.

En el redondel ya lo esperaba su saxofonista Juan con un intro musical, arribó vestido de charro con su ceñido traje en color azul, moño y pañuelo rojo, sombrero con incrustaciones de oro, entonó “Sin tantita pena”,  “Es  la mujer” y “Estos celos”, junto con a su orquesta y mariachi.

El griterío de las damas, se escuchó desde que lo vieron ingresar al redondel, “El potrillo”, les agradeció quitándose el sombrero.

NOCHE DEDICADA A SU PADRE

“Qué lindo estar aquí en mi León Guanajuato, querido siempre los llevo en mi corazón, después de mucho tiempo, ha sido una larga espera, poco más de dos años, este tiempo hemos pasado por tiempos muy difíciles, mucha gente se nos ha ido, muchos seres queridos. Así que los invito a que esta noche a que la música sea nuestra medicina, que nos una y que nos llene de alegría ¡Muchísimas gracias León! Los quiero mucho, les pido especialmente que juntos dediquemos este concierto a nuestro ‘viejo’  que se nos fue al cielo, vamos a brindarle un fuerte aplauso, seguramente los recibirá en el cielo”.

Desde ese momento se supo que sería una noche muy especial, el cantante cambió el tequila, por agua y bebidas calientes, su rostro no era el mismo de los otros años, hoy no hubo sonrisas, ni coqueteó, se acercó a la primera fila a entregar su moño a una señora adulta que lo abrazó con mucho cariño.

Sin coristas y sin bailarinas Alejandro, echo andar su show Hecho en México 2020, “Estuve”, “Hoy tengo ganas de ti”, como en el FIG, cantó sus colaboraciones con diferentes agrupaciones como Natanael Cano con su “Amor tumbado”.

En el escenario lo acompañaron un acordeón y  una tuba, Fernández cambió su sombrero de charro por una texana, dejando claro que al norteño también le hace y muy bien.

Todo el tiempo se mostró sensible, el público lo supo comprender y arropar en ningún momento lo dejaron solo  “Unas nalgadas”, “Más no puedo” y “Mátalas”, hicieron que se prendiera el cerro.

SE ENTREGA A SU PÚBLICO

Pese al momento por el cual se veía que pasaba Alejandro, la gente cantó y bailó con sus interpretaciones, cada que tenía oportunidad se acercaba a su mesa para refrescarse y voltear hacia arriba como sí alguien lo estuviera viendo.

El romanticismo llegó con “No la beses”, en versión mariachi, hizo suspirar a los más de 7 mil asistentes que lo acompañaron en su primera fecha, siguió en el mismo mood, pero ahora sentado al centro del redondel con “Qué voy hacer”, “Qué lástima” y “Tú amor me hace tanto bien”, que fueron coreadas desde la primera fila hasta la última grada.

“Tenía muchísimas ganas de estar en este escenario, de estar cantándoles para celebrar la vida y que estamos aquí todos juntos  con el set más íntimo, de dos maestros comenzamos con Joan Sebastián”.

Recordó al guerrerense con “Eso y más”, tomó un respiro para otra vez recordar a su padre: “A continuación voy a cantar  la última canción que grabé con mi adorado ‘viejo’ , se escucharon los acordes de  “Mentí”, al final de la interpretación se agachó y lloró, esta fue la primera vez que se quebró emocionalmente en la noche.

Anunció que le tenían prohibido acercarse a la gente por el Covid-19, pero que con precaución iba tratar de estar cerca para las fotografías y recibir los ramos de rosas.

PARA SU ESTRELLA EN EL CIELO

En un concierto del “Potrillo”, uno sale o más enamorado  o más desilusionado, él tiene tema para cada situación y no dejó de complacer con sus canciones más conocidas como “No”, “Duele”, “Sé que te duele”, “Te voy a perder”, “Te olvidé” y “Decepciones”, fueron entregadas para quienes traían mal de amores.

Agradeció al público por apoyarlo con los coros “que bonito cantan León, ahorita vamos a echarle más ganas con la que sigue con todo mi cariño por estar siempre al pendiente de mí y mi familia”, regaló a los presentes “Caminos de Guanajuato”, luego preguntó “¿Cómo van?”, y entonó “Me dediqué a perderte”, en una nueva versión sentado nuevamente en el centro del escenario.

Uno de los momentos más emotivos se dio cuando cantó, uno de sus primeros éxitos “Como quien pierde una estrella” que dijo iba directo para arriba, insinuando que al cielo con un nudo en la garganta, a media canción la voz se le cortó pero el público  no lo dejó solo y lo acompañó con los coros en todo el momento. Al final Alejandro elevó sus manos y terminó llorando por segunda vez.

MEGA HOMENAJE PARA VICENTE

Era la 1:40 am lo que parecía el final, fue todo lo contrario era el inició de lo que el cantante tenía preparado para esta velada que fue única.

 “Yo sé que todos ustedes han sido muy lindos conmigo y con toda mi familia. Perdí a mi maestro, mi mejor amigo, México perdió a uno de los cantantes más grandes, pero tengo que seguir su ejemplo y lo más importante es que los tengo a todos ustedes, a pesar de la tristeza tenemos que seguir, el mejor homenaje que podemos hacerle a Don Vicente es que todos cantemos sus canciones”.

Con la voz cortada y los ojos humedecidos arrancó su tributo a su padre ante la euforia del público que lo acompañó con los gritos de “Vicente, Vicente, Vicente”.

De un segundo para otro se transformó la energía, todo era melancolía, Alejandro eligió las canciones más representativas de su padre: “Te mire”, “Por tu maldito amor”, “Mujeres divinas”, “Me voy a quitar de en medio”, “Para siempre”,  un niño entró al redondel y le entregó un ramo de rosas que Potrillo lo abrazo por unos segundos, no habló más, solo se dedicó a cantar pero las canciones no le salían de su garganta, era su corazón el que  interpretaba por él,  ya no se podía distinguir cuando las lágrimas se le derramaban, todo el tiempo estuvo con su pañuelo en la mano.

SU REY

Ya eran las 2:00 am y “El potrillo”, seguía honrando a su padre como él mismo lo dijo cantando sus canciones para cerrar este momento tan especial complació con “Hermoso cariño”, “Volver, volver”,” Acá entre nos”, “De qué manera te olvido”, y cerró cantándole  “El rey”, indicó así será siempre mi rey, lloró por tercera vez en la velada.

Abandonó el escenario, sumamente custodiado pero su público lo volvió a pedir y el tapatío regresó para ponerle punto final a esta gran noche con “Canta corazón” y “Se me va la voz”,  dar por concluida su primera presentación a las 2:15 am, con un «los quiero mucho que Dios los Bendiga”, abandonó el redondel.

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