
La Guerra Cristera es uno de los grandes movimientos históricos de México. Este 2026 se conmemoran 100 años de un momento en el que la religión y la política tuvieron su choque más álgido.
Desde la presión ejercida por Plutarco Elías Calles, hasta el grito de “¡VIVA CRISTO REY!” Es imposible entender la historia de México, y por tanto de León y Guanajuato, sin conocer a fondo la Cristiada.
Conscientes de ello, el Archivo Histórico llevó a cabo la conferencia “La construcción del católico cristero y sus acciones y estrategias en los municipios del este de Guanajuato”, un espacio para profundizar en los procesos sociales, religiosos y políticos que marcaron esta etapa clave de la historia regional.
Participaron Carlos Francisco Rojas, coordinador del Archivo Histórico Municipal de Comonfort, y lo moderó Pedro Daniel Reveles, coordinador de eventos del archivo de León.
Esta se realizó de forma presencial, pero también se transmitió en línea, para que toda la gente que, de alguna u otra forma no pudiera asistir de forma presencial, conociera la importancia de los hechos.
Reveles, fungiendo como moderador, señaló: “Los hombres y mujeres que decidieron levantarse en armas al grito de Viva Cristo Rey, no tomaron esta decisión de la noche a la mañana, sus motivaciones se encontraron fundadas en al menos dos décadas de formación social y política que los hicieron enfrentar al gobierno encabezado por Plutarco Elías Calles. La doctrina social cristiana así como los procesos derivados de la Revolución Mexicana, favorecieron, sin proponérselo, a la consolidación de un activismo católico que se manifestó entre 1926 y 1929 durante la llamada Guerra Cristera”.
La ponencia permitió conocer el perfil del guerrero cristero, y todo lo que había detrás como contexto histórico.
Rojas Gómez, el ponente, es historiador egresado por la Universidad de Guanajuato. Ha sido profesor en Comonfort desde 2014, y actualmente, coordinador del Archivo Histórico de Comonfort.
Destacó los principales levantamientos armados en la región este de Guanajuato: Rodolfo Gallegos: en La Lagunilla, San Miguel de Allende. Principios de octubre de 1926. Ricardo Ríos: Hacia mediados de diciembre de 1926 ya rondaba la zona de San Juan de la Vega, Celaya. Próspero Jiménez: en San Miguel de Ixtla, Apaseo. 17 de septiembre de 1926 y la concentración de alrededor de 300 y 400 hombres: en el atrio del templo de los Remedios, Comonfort. 9 de octubre de 1927.



